La ola de crímenes y violencia en Rosario no cesa y luego de la muerte de cuatro rosarinos en la última semana, el gobernador Maximiliano Pullaro recibió una nueva amenaza durante las últimas horas en la zona norte de la ciudad.
El mensaje fue encontrado a poca distancia del policlínico PAMI 2 en la zona norte de la ciudad. El ministro de Seguridad de la provincia, Cococcioni, descartó un “toque de queda” nocturno y prometió extremar los controles en la calle.
La ola de crímenes y violencia en Rosario no cesa y luego de la muerte de cuatro rosarinos en la última semana, el gobernador Maximiliano Pullaro recibió una nueva amenaza durante las últimas horas en la zona norte de la ciudad.
Si bien los mensajes vienen siendo constantes, las autoridades encontraron durante la madrugada de este martes una nueva amenaza de muerte contra funcionario provincial que mantiene una fuerte tensión con los detenidos narco.
“Hasta que Pullaro no pare vamos a matar. Zona norte sur oeste. El que avisa no traiciona”, se lee en la nueva nota en el que también se le agregó al pie de la misma un parlante tachado y al que vinculan a las hinchadas de Newell's y Rosario Central. Los investigadores sospechan que es un símbolo de cómo los hinchas de la Lepra tratan a los de la Academia rosarina, a los que llaman “parlante” o “sin aliento”.
La misma fue encontrada a pocos metros de distancia del policlínico PAMI 2, frente a la casa de una mujer en la zona norte, quien reportó el mensaje a las autoridades. El lugar no fue baleado, según detalló Infobae.
Al mismo tiempo, se reportó otra amenaza a recolectores de residuos en la zona noroeste de la ciudad: dos sospechosos en moto amenazaron a los empleados de la empresa LimpAr cuando hacían sus tareas en Forest y Brasil. Los sospechosos, arriba de una moto negra, se pusieron a la par del camión y el acompañante hizo ademanes de tener un arma de fuego.
A pesar de las constantes amenazas y la ola de crímenes en Rosario, el Gobierno santafecino especuló con la posibilidad de decretar un toque de queda, sin embargo, el ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, descartó que se esté analizando dicha posibilidad.
“Vamos a desplegar al personal policial a determinados lugares y horarios para pedir documentación, hacer consultas sobre el vehículo en el sistema cóndor y la averiguación de antecedentes. Vamos a usar al máximo los mecanismos legales existentes para reforzar la seguridad en la vía pública”, detalló en Radio2 de Santa Fe.
Por otro lado, consultado por el móvil de los ataques a trabajadores, el funcionario consideró que son ordenados por “bandas cuyos líderes están presos y condenados y evidentemente como se les ha ido cerrando la posibilidad de manejar la actividad delictiva desde adentro de la cárcel están acudiendo a estas medidas casi desesperadas para intentar torcer el rumbo de la política de seguridad”.
“Evidentemente las medidas que se han tomado en estos tres meses los fueron cercando y ellos ven que tienen cada vez menos posibilidades de acción y entendemos que estén tomando estas medidas casi desesperadas”, analizó.