El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, marcó que espera que en "breve tiempo llevar a los responsables a la Justicia", en el marco de los hechos de violencia en la ciudad de Rosario, después de los asesinatos de dos taxistas, un colectivero y un playero en pocas horas.
En diálogo con Argenzuela, por C5N, Cococcioni detalló las acciones que tomó el gobierno de Santa Fe, encabezado por Maximiliano Pullaro, en medio de la ola de violencia en Rosario: "Se esclareció gran parte de los hechos, con personas detenidas y con más de 50 celulares secuestrados. Estimamos en breve tiempo llevar a los responsables a la Justicia".
En tal sentido, enumeró las actividades ordenadas desde Santa Fe. "Redoblamos las medidas de emergencia para ordenar a la Policía incrementar las detenciones en averiguación de antecedentes, el registro de personas sospechosas, autos y motovehículos, las consultas al Sistema Cóndor, monitorear el sistema policial y ahora un trabajo coordinado con las Fuerzas Federales, que van a agregar algún cuadrante a su zona de operación", expresó.
"Estamos poniendo todo el esfuerzo policial en conjunto con las Fuerzas Federales para lograr el pleno dominio del territorio. Pretendieron hacer retrotraer una decisión del conjunto del Estado santafesino de volver a controlar las cárceles y restituir un régimen penitenciario que se había perdido en los últimos cuatro años, donde los presos podían hacer lo que querían", agregó en el programa conducido por Jorge Rial sobre el objetivo de las medidas.
En tanto, el ministro de seguridad santafesino cuestionó las acciones sobre seguridad en la gestión del exgobernador Omar Perotti, quien es el antecesor de Pullaro: "En Santa Fe, evidentemente, el aparato policial no tenía la capacidad de combatir ni al delito más pedestre. En Rosario había 17 patrulleros y cuatro motos para la ciudad, esa situación se revirtió. Se restituyó la Policía de Investigaciones como organismo concentrado para trabajar en conjunto".
También apuntó hacia el desempeño del Servicio Penitenciario de Santa Fe. "Veníamos de un sistema que se había desmantelado. La política penitenciaria se había hecho sumamente laxa, a tal punto de que se indicaba a los empleados que molesten lo menos posible. La ineficiencia y el relajamiento de todos los controles en la cárcel hizo que el año pasado Rosario tenga 300 muertos", advirtió.