El superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias y director del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Juan Curutchet, publicó un artículo oficial para advertir que el país experimentará un incremento en la morosidad financiera como consecuencia directa de la reciente expansión del crédito al sector privado.
El funcionario describió el contexto previo a este escenario y remarcó la falta de acceso histórico a los préstamos para la población. "Los argentinos nos acostumbramos a convivir con una anomalía que, por repetida, terminó pareciendo normal: una economía prácticamente sin crédito", indicó Curutchet.
El funcionario atribuyó esta falta de financiamiento al déficit fiscal crónico, con un Estado que absorbía los recursos disponibles y desplazaba a los privados. "El escaso ahorro de los argentinos terminaba financiando al Estado en lugar de viviendas, máquinas, comercios y empresas", detalló el autor del documento.
Con el actual equilibrio macroeconómico, los préstamos en pesos alcanzaron un 9,2% del Producto Bruto Interno (PBI) en el mes de julio, o un 12,5% si se suma la moneda extranjera. Estos números resultan bajos frente a otros países de la región, ya que el mismo índice llega al 40% en Perú, al 76% en Brasil y al 104% en Chile.
Los créditos que impulsa el Gobierno para el acceso a la vivienda propia
En el sector hipotecario, el nivel local apenas supera el 1% del PBI, una cifra lejana al 27% chileno o al 50% estadounidense. Frente a este panorama de rezago, cerca de 65.000 familias lograron un préstamo para adquirir su casa en el primer semestre de 2026.
La autoridad monetaria destacó la reciente decisión gubernamental orientada a utilizar fondos de la ANSES para promover nuevos créditos hipotecarios y beneficiar a otras 20.000 familias. "Hay una idea más profunda detrás de todo esto: construir una sociedad de propietarios", explicó el integrante del directorio del BCRA.
La reinserción plena del sistema financiero en la economía local exige nuevas responsabilidades de administración de riesgo para todos los actores involucrados. "Habrá mora y errores al prestar y endeudarse. Será necesario mejorar la evaluación crediticia y evitar el sobreendeudamiento. El crecimiento del crédito requiere prudencia, profesionalismo y buena regulación", argumentó Curutchet.
El sistema financiero proyecta un cambio estructural a largo plazo
El director del Central reconoció la etapa incipiente de este proceso de transformación económica y la necesidad de sostener la estabilidad macroeconómica para asegurar su continuidad. "La Argentina recién comienza ese camino y los niveles de crédito siguen siendo extraordinariamente bajos. Pero la rueda comenzó a moverse", puntualizó el funcionario en su texto.
Por último, el autor reflexionó sobre el impacto futuro de estas políticas sobre la clase media. "En algunos años, quizá confirmemos que uno de los cambios más importantes de este ciclo no haya sido derrotar la inflación o equilibrar las cuentas públicas, sino que miles de argentinos volvieran a entrar a un banco, pidieran un préstamo a veinte años y pudieran imaginar que, trabajando y pagando sus cuotas, algún día esa casa sería suya", concluyó.