El Gobierno creó tres Comandos Unificados Federales para planificar y ejecutar el operativo de seguridad que acompañará la visita del Papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre de 2026 en el marco del Viaje Apostólico a Uruguay, Argentina y Perú.
La medida se implementó a través de las resoluciones 898, 899 y 900 del Ministerio de Seguridad Nacional, publicadas este martes en el Boletín Oficial con la firma de su titular, Alejandra Monteoliva.
Cómo se dividen los tres comandos de seguridad
Para dar respuesta a la escala geográfica del itinerario y a las previsibles concentraciones masivas de fieles, la cartera de Seguridad estructuró el esquema operativo en tres jurisdicciones específicas:
- Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Este comando se enfocará en resguardar el orden público en los recorridos urbanos, coordinar con la custodia oficial de Su Santidad y proteger a las delegaciones diplomáticas y autoridades nacionales y extranjeras. Además, contempla la cobertura en establecimientos donde se programen actividades.
- Provincia de Buenos Aires - Luján y Claypole: Destinado al monitoreo de zonas con alto riesgo de aglomeración masiva, como la Basílica de Nuestra Señora de Luján y las sedes eclesiásticas en Claypole. Este dispositivo articulará el trabajo en corredores viales, accesos y espacios de convocatoria.
- Provincia de Córdoba: Tendrá bajo su responsabilidad la protección del pontífice y sus acompañantes durante las actividades programadas en suelo cordobés, la custodia de aeropuertos, rutas de conectividad, recintos eclesiásticos y objetivos federales clave.
Visita del papa León XIV: fuerza conjunta y la presencia de la Guardia Suiza
Los dispositivos contarán con la participación coordinada de las cuatro fuerzas federales: Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). A ellas se sumarán los agentes del Servicio Penitenciario Federal, el Comando Unificado Federal, y las respectivas fuerzas de policía provincial y de la Ciudad de Buenos Aires.
En los considerandos de las resoluciones se ratificó además la participación de la Guardia Suiza Pontificia y del personal de seguridad propia de la Santa Sede, quienes mantendrán la responsabilidad de la custodia personal e inmediata del Papa, operando en articulación directa pero sin integrarse a la cadena de mando de las fuerzas nacionales.
El enlace operativo se articulará de manera conjunta con la Casa Militar, la Secretaría General de la Presidencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Nunciatura Apostólica y los comités organizadores de la Iglesia Católica.
Objetivos preventivos y alerta temprana
Las tres normativas coinciden en fijar parámetros estrictos para la prevención de delitos de competencia federal, el control de vías de tránsito masivo y la activación de canales de alerta temprana ante cualquier contingencia.
Aunque los detalles del cronograma minuto a minuto serán informados de manera oficial por el Vaticano a lo largo de este mes, la activación anticipada de estas estructuras busca afinar la logística interjurisdiccional para lo que promete ser la mayor movilización popular de los últimos años.