Los gobernadores de Río Negro, Chubut, La Pampa, Neuquén y Santa Cruz solicitaron este martes al Congreso que trate con carácter "urgente" la ley de Emergencia Ígnea en el marco de las sesiones extraordinarias, tras una reunión de trabajo realizada de manera virtual.
Alberto Weretilneck (Río Negro), Ignacio Torres (Chubut), Sergio Ziliotto (La Pampa), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz) coincidieron en "la gravedad" de la situación que atraviesa la región patagónica como consecuencia de los incendios forestales registrados en los últimos meses.
Relevaron que en ese período se quemaron más de 168.000 hectáreas en La Pampa, 45.000 en Chubut, 6.000 en Neuquén, además de 10.000 en Río Negro y 700 en Santa Cruz, lo que eleva el total regional a casi 230.000 hectáreas perdidas por el fuego.
Destacaron el trabajo conjunto que se viene realizando con el Gobierno a través del Sistema Nacional del Manejo del Fuego y valoraron el despliegue operativo y la articulación interjurisdiccional.
Sin embargo, subrayaron que la magnitud de los incendios y el impacto de la crisis climática en la Patagonia requieren recursos y herramientas extraordinarias, tanto para el combate del fuego como para la asistencia a las comunidades afectadas y la recuperación ambiental y productiva de las zonas damnificadas.
"El peor incendio en 20 años"
Los incendios forestales que afectan a la provincia de Chubut continúan avanzando sin control y profundiza un escenario crítico en la región cordillerana. Con más de 35 mil hectáreas consumidas por las llamas, el fuego se mantiene activo desde hace semanas y obliga a un despliegue permanente de brigadistas, bomberos voluntarios y personal de apoyo, que no logra contener el avance del frente ígneo.
El foco más comprometido se extiende sobre el Parque Nacional Los Alerces y las áreas próximas a Villa Lago Rivadavia y Cholila, donde las altas temperaturas y los fuertes vientos del fin de semana potenciaron la propagación del incendio. Las condiciones meteorológicas adversas mantienen en alerta a las comunidades cercanas, mientras los equipos de emergencia concentran sus esfuerzos en la defensa de viviendas e infraestructura básica.
La situación en Cholila es especialmente delicada. El pueblo permanece rodeado por el fuego y el humo, con campos arrasados y familias en riesgo. A la amenaza directa de las llamas se suma la falta de información oficial y de un plan de evacuación, lo que incrementa la angustia de los vecinos ante un escenario que describen como el peor incendio en décadas en la Patagonia.
“Creo que es el peor incendio de los últimos 20 años en la Patagonia. Hay unas 300 personas trabajando, pero no alcanza porque está prendido fuego todo”, se lamentó Daniela Cantero, vecina de Cholila, en diálogo con C5N.