Cómo evoluciona la imagen de Javier Milei a un mes de las legislativas

Tras el triunfo en los comicios de medio término y el recambio de Gabinete, el gobierno de Javier Milei busca capitalizar el impulso político para avanzar con su agenda propia en un Congreso más favorable. En diálogo con C5N, distintos encuestadores analizan si este escenario marca el inicio de una nueva etapa para la gestión.

La victoria de La Libertad Avanza (LLA) por más de 40% a nivel nacional le dio un nuevo impulso a la gestión de Javier Milei. Tras relanzar su Gabinete y ampliar su presencia parlamentaria, el Gobierno busca abrir una nueva etapa con una batería de proyectos y reformas. A un mes de los comicios de medio término, esto es lo que observan distintos consultores.

En diálogo con C5N, el director de Zuban Córdoba, Gustavo Córdoba, señaló que los triunfos “siempre absuelven las críticas” y que, a partir de la cantidad de legisladores obtenidos, el Gobierno “tendrá una visión mucho más simplificada de la que tenía previamente”.

Sobre el impacto de los resultados en la imagen de la gestión, si bien reconocieron una recuperación, sostuvieron que esta responde más al efecto inmediato en la opinión pública, reforzado por la percepción de que el Gobierno estaba sólido, aunque aclara que no comparte ese diagnóstico.“El Gobierno era un gobierno fallido hasta la declaración de Donald Trump de que si Milei no ganaba él se llevaba los dólares. A partir de ahí se generó una suerte de corrida electoral muy puntual”, enfatizó.

En este punto, desde Zuban Córdoba detectaron que ese cambio corresponde al votante de Provincias Unidas, espacio que llegaba a medir entre 8 y 12 puntos, y terminó sacando 3. “Ese diferencial son los que entraron en pánico y quizás consideraron que el lunes negro que era anticipado por los analistas, hasta por el propio Gobierno, era un escenario en el cual no querían caer y cambiaron su voto por Milei y sus candidatos a lo largo y ancho de todo el país”, subrayó Córdoba.

El incremento de la imagen positiva de la gestión también aparece en el último estudio de Shila Vilker, directora de Trespuntozero, cuyo relevamiento post electoral registra un crecimiento de la mirada positiva (muy buena + buena) que alcanza el 48,8%, frente a un 46,7% de la negativa (muy mala + mala).

Trespuntozero

Asimismo, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, registró en noviembre de 2025 un valor de 2,47 puntos, lo que implica un aumento del 17,5% respecto del mes anterior. Este repunte, que compensa las caídas de agosto y septiembre, ubica al indicador en su nivel más alto desde febrero de este año, cuando había alcanzado los 2,56 puntos.

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En el caso de Opina Argentina, de Facundo Nejamkis, midieron durante noviembre una significativa recomposición de la evaluación de los dirigentes de La Libertad Avanza. La aprobación de Javier Milei, que venía de cuatro meses de retroceso, subió 8 pp. y se ubicó en 48%, mientras el rechazo cayó 7 pp.

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A su turno, la directora de Analogías, Marina Acosta, también compartió que “a partir de la victoria electoral, el Gobierno reconstituyó su nivel de apoyo en los niveles que tenía en febrero, previo al escándalo Libra, lo que significa que hizo valer el resultado electoral para reconstituir esa aprobación que está hoy en el orden del 40% y el 45%”, lo que, además, “le alcanzó para constituirse como primera minoría y salir del pozo en el que estaba, en parte también porque el rescate geopolítico inédito que tuvo impactó favorablemente en la opinión pública”.

Por su parte, el Índice de Confianza Pública del último informe de Proyección, de Santiago Giorgetta, arroja un 46,5% de valoración negativa sobre el gobierno nacional (entre mala y muy mala), frente a un diagnóstico positivo de 36,4 % (entre muy buena y buena) y un 17,1% que lo considera regular. El consultor aseguró que "el impacto por ahora es positivo para Milei", aunque "claramente no es un cheque en blanco". "No hay un éxtasis sobre la victoria, sino que se espera que empiece a mejorar la situación material y socioeconómica, pero el balance es positivo para la gestión del presidenta y su imagen”, afirmó.

Frente a los números más favorables, Córdoba adviertió que “el Gobierno ha comprado ese clima artificial de opinión pública generado por el triunfo y, en lugar de recostarse en una mirada más prudente y conservadora, ha elegido pararse en la mirada donde la gente aparentemente votó a favor de Karina Milei, de las coimas en Andis, del maltrato y la crueldad contra los jubilados, la salud pública, como si la gente hubiese votado a favor de la política anti vacuna y anti ciencia”, lo que analiza como un error, ya que cree que “las condiciones que llevaron al gobierno de Milei a ser un gobierno fallido, hasta la intervención de Trump, siguen estando allí”.

“Simplemente hay un estado de gracia, que hay que ver en cuánto tiempo se disipa porque los problemas de la economía real en la Argentina no solamente están ahí, sino que hoy estamos peor que en la previa de la elección del 26 de octubre. Ahí hay un elemento de preocupación muy importante”, alertó.

En la misma línea, el estudio de Proyección refleja que, más allá de los resultados, la principal preocupación de un 49,9% de los consultados son los bajos ingresos personales/familiares, seguido por la inseguridad en un 40,4%, la corrupción política en un 31,7% y la inflación en un 31,1%. Además, un 38,2% indicó que su situación económica familiar empeoró en los últimos meses.

Al analizar cómo será la nueva etapa del gobierno libertario, Córdoba imaginó un escenario “sin sobresaltos”. Sin embargo, ubicó como uno de los principales desafíos la relación con los gobernadores y la capacidad de cumplir con sus promesas, una dinámica que ya generó tensiones en el pasado y que valió fuertes cuestionamientos al ex jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aunque también resalta que “los gobernadores que tienen dificultad de pagar sueldos y aguinaldos van a terminar sentándose a negociar para ver qué obtienen”. Otro aspecto que plantea como favorable para el Gobierno es que “no hay un polo de oposición capaz de intervenir en la discusión pública y plantear un modelo alternativo”.

Para Acosta, “si bien el Gobierno salió fortalecido y mejoró su correlación de fuerzas en el Congreso”, también remarcó que “no se trató de un resultado electoral extraordinario, sino de un desempeño canónico para un oficialismo que le permite sostener la tensión polar del sistema político”. Ese capital, añadió, “es el que necesita para avanzar en el terreno laboral y tributario de una agenda mayor de reformas”.

En cuanto al relanzamiento de Gabinete, apuntó con atención que “LLA va fagocitando paulatinamente al PRO, no hace acuerdos con él como en general ocurre con los aliados que forman parte de una coalición”, en lo que cataloga como “una actitud bastante agresiva y avasalladora sobre ese espacio”. A su vez, puso el foco en que los cambios en el Gabinete “responden a la necesidad de empezar a delinear una estrategia de disputa territorial de cara a las elecciones de 2027”.

Como conclusión, Córdoba evalúa que “el consenso social relativo que vimos en la elección de octubre, la tercera elección positiva consecutiva que tiene el Gobierno, es la primera en donde el triunfo es inobjetablemente propio de Milei y ya no corresponde asignarse al antikirchnerismo o antiperonismo”. Ese cambio, examina, se modifican en parte las reglas del juego, porque ahora el Gobierno deberá mostrar resultados a la altura de las expectativas. “Ahí está la gran clave: cuánto tiempo de tolerancia tiene la sociedad frente a este proyecto/experimento político-económico atravesado por un contexto de escasez de dólares”, sintetiza.

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