Un doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudió a Venezuela la noche del miércoles, dejando un saldo de 164 muertos y casi 1000 personas heridas. Los temblores, catalogados como los más fuertes registrados en el país en más de un siglo, provocaron el colapso de decenas de edificios y daños severos en la infraestructura nacional.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, habló este jueves por la mañana para informar sobre la magnitud de la tragedia y afirmó que se están realizando labores arduas de rescate para salvar vidas. Asimismo, la mandataria instó a la población a mantener la calma y a reportar incidentes a través de la aplicación del gobierno, dado que se teme que el número de muertos sea mucho mayor.
El impacto de los sismos paralizó los servicios esenciales y encendió las alarmas en varias regiones debido a que se registraron 30 réplicas en distintas regiones. El estado de La Guaira se perfila como el más golpeado tras registrar decenas de edificaciones completamente destruidas y fue declarado como "zona de desastre".
Por su parte, en el estado de Falcón, el gobernador Víctor Clark confirmó que al menos 32 personas permanecen hospitalizadas y reportó que hay un mínimo de 15 personas atrapadas bajo los escombros, por lo que los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj.
En la capital se suspendieron de inmediato los servicios de metro y de distribución de gas natural por razones de seguridad, mientras que el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, la principal terminal aérea del país, permanece cerrado debido a los daños estructurales sufridos.
Como parte de las medidas de emergencia, las clases escolares fueron suspendidas temporalmente a nivel nacional, y varios planteles educativos están siendo habilitados como refugios y centros de acopio para donaciones. Asimismo, el gobierno hizo un llamado urgente a todos los profesionales de la salud para que se presenten en los hospitales y apoyen en la atención de los heridos.
Cómo ocurrieron los terremotos en Venezuela
Según los reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos, el fenómeno comenzó poco después de las 18:00 horas locales con un primer sismo de magnitud 7,2, cuyo epicentro se localizó al oeste de Morón, a 168 kilómetros de Caracas. Apenas un minuto después, un segundo temblor alcanzó una magnitud de 7,5.
La onda expansiva y las réplicas fueron de tal intensidad que se sintieron con fuerza incluso en la Amazonía brasileña, a unos 1.700 kilómetros de la capital venezolana, obligando a evacuar edificios en múltiples ciudades del país vecino.
Ante la gravedad de la crisis, la comunidad internacional ha reaccionado con rapidez y la presidenta Rodríguez confirmó que Venezuela recibirá apoyo humanitario especializado. Gobiernos de una docena de países, incluidos Estados Unidos, México, El Salvador, República Dominicana, China, Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Panamá y Uruguay, ya han ofrecido asistencia formal. De hecho, el subsecretario de Estado de EE. UU. para ayuda exterior, Jeremy P. Lewin, informó que ya se movilizó un equipo técnico para coordinar el envío y la logística de los rescatistas en el terreno.
El Gobierno argentino expresó su solidaridad y ofreció asistencia humanitaria ante la tragedia
La Oficina del Presidente emitió este miércoles un comunicado oficial para expresar su "más profunda solidaridad" con el pueblo venezolano tras los potentes terremotos que afectaron la franja norte costera del país. El documento destaca que el fenómeno natural ha dejado a su paso "incalculables daños estructurales y derrumbes" en diversas ciudades, incluida la capital, Caracas.
En un gesto político, el comunicado subraya que, "más allá de las diferencias que puedan existir entre nuestros gobiernos", el presidente Javier Milei "extiende su mano en solidaridad" ante una catástrofe que requiere la respuesta de toda la comunidad internacional. Con este mensaje, la Casa Rosada priorizó la crisis humanitaria por encima de las conocidas tensiones diplomáticas entre ambas administraciones.
"La República Argentina se encuentra atenta a la evolución de la situación y manifiesta su disposición a colaborar con la asistencia humanitaria que pudiera requerirse, en coordinación con los organismos internacionales correspondientes", continúa el comunicado. El Gobierno argentino aseguró estar siguiendo de cerca la evolución de la situación minuto a minuto.
Finalmente, el mensaje presidencial concluye enviando el apoyo a las familias damnificadas y un reconocimiento especial a los equipos de rescate y protección civil. El texto resalta la labor de los brigadistas que trabajan sin descanso para garantizar la seguridad de la población en medio de la emergencia nacional que atraviesa Venezuela.