Un exdeportista olímpico reveló que era adicto a la pornografía: "Miraba hasta 10 veces por día"

El clavadista británico Freddie Woodward, que representó a su país en los Juegos Olímpicos de Río 2016, habló abiertamente de su adicción para concientizar sobre una problemática cada vez más extendida. "No podía dejar el porno, no podía parar", confesó.

El exdeportista olímpico Freddie Woodward, quien integró el equipo de clavadistas que representó al Reino Unido en Río 2016, reveló que luchó contra una adicción a la pornografía mientras se preparaba para los Juegos Olímpicos y que, en su peor momento, llegó a ver contenido para adultos "diez veces en un solo día".

Woodward, de 30 años, empezó su carrera deportiva en la primaria, cuando un grupo de reclutadores del club de buceo de Sheffield visitaron su escuela. Para cuando llegó a la secundaria, ya competía a nivel internacional y entrenaba unas 20 horas por semana. Según contó a BBC Mundo, sus problemas de adicción comenzaron a los 12 años.

"Soy de la primera generación que ha tenido acceso a pornografía en internet de alta velocidad. Me di cuenta de que tenía un problema con los deberes y los exámenes. Cada vez que me sentaba a estudiar, lo único que quería era abrir esas páginas web", recordó.

Su consumo problemático de porno aumentó a medida que su carrera despegaba: a los 20 años ya era medallista de bronce en los Juegos de la Commonwealth y subcampeón europeo juvenil, además de competir en Río 2016, pero visitaba sitios de contenido para adultos regularmente e, incluso, "diez veces en un solo día". "Si había tenido una mala sesión de entrenamiento, siempre podía recurrir a eso", explicó.

Al mismo tiempo, empezó a mandarle fotos y videos íntimos a desconocidos que contactaba a través de redes sociales como Instagram y Facebook, porque descubrió que le producía "más emoción" que el consumo de porno tradicional. "Estaba haciendo algo claramente irresponsable, pero no me importaba", reconoció.

Las imágenes de Woodward no tardaron en filtrarse y volverse virales; él recién se enteró cuando su novia de ese momento lo confrontó sobre el tema y lo abandonó. "Me sentí tan avergonzado y destrozado. Simplemente no sabía cómo afrontarlo. Lo peor era que seguía sin poder dejar la pornografía. No podía parar", contó, y describió el sentimiento como una "enorme bola de vergüenza".

En ese momento, el clavadista fue consciente de que tenía problemas de adicción graves que afectaban su salud mental y buscó ayuda. Después de seis años de lucha, logró superar sus problemas en 2025 y decidió hablar públicamente sobre su recorrido para concientizar a padres, familias y adolescentes, ya que "es una conversación difícil de tener".

De acuerdo con una encuesta realizada por la Asociación Británica de Asesoramiento y Psicoterapia (BACP), en los últimos años aumentó significativamente el número de personas que buscan ayuda por adicciones a la pornografía: el 53% de los profesionales que trabajan con hombres afirmaron estar viendo cada vez más casos.