Una mujer con discapacidad tuvo que arrastrarse por el pasillo de un avión para descender ya que no le permitieron que ingrese su silla de ruedas por tamaño y le exigían que abone un exorbitante monto para utilizar un vehículo adaptado. Publicó lo sucedido en las redes sociales y desde la aerolínea se disculparon.
La australiana Natalie Curtis sufrió el destrato por parte de los empleados de la aerolínea australiana low cost Jetstar que se dirigía desde Townsville a Bangkok y, al momento de llegar a Tailandia, le comunicaron que, si deseaba bajar, debía pagar un extra. Como se negó, tuvo que arrastrarse.
“No voy a pagar para poder bajarme de este avión. La opción que me queda es tirarme al piso y gatear”, expresó la joven que aseguró que probablemente le hayan indicado que debía pagar porque vieron que hablaba otro idioma.
A pesar de que llevó la silla de ruedas, no entraba entre los pasillos y por ese motivo fue que le ofrecieron otra. El personal se ofreció a “levantarla y cargarla”, contó la compañera de viaje de Curtis, pero se negaron.
Ante esto, la aerolínea se disculpó públicamente: “Nos disculpamos sin reservas con la Sra. Curtis por su experiencia reciente mientras viajaba con nosotros. Estamos investigando lo que sucedió con carácter de urgencia”. Le ofrecieron un reembolso y una compensación, pero ella aseguró no volver a viajar con ellos: “Fue humillante”.