- Georgia, un país poco conocido para muchos, alberga algunas de las cuevas más profundas del mundo.
- En su región de Abjasia se localizan sistemas espeleológicos que superan los 1.800 metros de profundidad.
- Además, Georgia es considerada la “cuna del vino”, con una tradición vinícola de más de 8.000 años reconocida por la UNESCO.
- En esta nota te contamos cuáles son las cuevas más profundas del país y qué las hace destacarse globalmente.
La exploración del mundo subterráneo revela lugares tan extremos como fascinantes. Uno de esos rincones sorprendentes se encuentra en el país de Georgia, donde se hallan algunas de las cavidades naturales más profundas accesibles en la Tierra. Estos abismos reflejan tanto la complejidad de su geología como la capacidad del ser humano para investigar lo desconocido.
Georgia está ubicada en el Cáucaso, entre Europa del Este y Asia Occidental, y se destaca no solo por su geografía montañosa sino también por su patrimonio cultural. Es considerada la “cuna del vino”, ya que su tradición de elaboración vitivinícola data de hace más de 8.000 años: su método ancestral de fermentación en tinajas de barro llamadas qvevri fue incluido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial.
En este territorio, especialmente en la región de Abjasia, se encuentra un verdadero tesoro geológico: un conjunto de cuevas que figuran entre las más profundas del planeta. Estas formaciones, descubiertas por exploradores soviéticos en la segunda mitad del siglo XX, continúan siendo objeto de expediciones internacionales y estudios científicos.
Las cuevas más profundas de Georgia
Sistema Krúbera-Voronia
Se estima que este imponente sistema de cuevas puede superar los 2.700 metros de profundidad, aunque hasta la fecha los espeleólogos no han ido más allá de los 2.224 metros. Fue en agosto de 2024 cuando alcanzaron esta cota, colocando así a esta cueva por encima de la Verióvkina, que lucía hasta entonces el reconocimiento como la más profunda del mundo.
Descubierta por exploradores de la antigua URSS en 1960, la Krúbera-Voronia ha sido escenario de numerosas expediciones internacionales. Sus pozos verticales, galerías estrechas y sifones subterráneos la convierten en una de las más complejas y desafiantes de explorar.
Cueva Verióvkina
Hasta hace apenas un año era la más profunda del mundo. En 2023 los espeleólogos certificaron una profundidad de 2.223 metros, superada luego por apenas un metro por la Krúbera-Voronia. Ambas están ubicadas en el Cáucaso georgiano, concretamente en los montes de Gagra, en Abjasia.
Como la Voronia, la Verióvkina fue descubierta por soviéticos en 1968, cuando Georgia todavía formaba parte de la URSS. Hoy sigue siendo una referencia para la comunidad espeleológica internacional, tanto por su profundidad como por la dificultad técnica de su exploración.
Cueva de Sarma
En el mismo macizo que las dos primeras se encuentra la cueva de Sarma, cuya profundidad supera los 1.800 metros. Si bien este dato fue certificado en 2016, la cueva mantiene su lugar entre las más hondas del planeta.
Su sistema subterráneo, compuesto por una red de pozos y galerías interconectadas, presenta un desafío extremo para los equipos de exploración. Las condiciones geológicas y la presencia de corrientes de agua hacen que avanzar en sus niveles más bajos requiera semanas de trabajo.
Cueva Snezhnaya
La cuarta cueva más profunda del mundo también está en Georgia, aunque no en los montes de Gagra sino en los montes de Bzipi, dentro de la región de Abjasia y el Cáucaso occidental. Su profundidad confirmada es de 1.760 metros, según registros de 2016.
Snezhnaya se destaca por ser uno de los sistemas de cuevas más complejos del territorio de la antigua Unión Soviética: cuenta con más de 23 kilómetros de galerías y da acceso al glaciar subterráneo más grande del mundo, un verdadero laboratorio natural para los científicos que estudian la dinámica del hielo y las formaciones kársticas.