Qué fue de la vida de Hasbulla, el influencer ruso con una rara enfermedad que hizo shows en Argentina

El joven mantiene su popularidad global con contratos millonarios, polémicas mediáticas y apariciones que siguen generando repercusión en redes sociales.

  • En 2023 fue detenido en Daguestán tras participar en maniobras vehiculares peligrosas durante una celebración y luego pidió disculpas públicamente desde arresto domiciliario.

  • En 2025 se conoció que puede cobrar hasta 300 mil euros por una historia en Instagram y hasta medio millón por su presencia en eventos con viajes incluidos.

  • En 2024 sorprendió con un cambio de imagen al raparse completamente, gesto vinculado a motivos religiosos en el marco del Ramadán.

  • A fines de 2022 se presentó en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires y participó en programas de televisión durante su visita al país.

La figura de Hasbulla Magomedov continúa generando repercusión a nivel global, impulsada por su presencia constante en redes sociales y su vínculo con el mundo del entretenimiento y el deporte. El influencer ruso, que padece acondroplasia, logró construir una identidad mediática que lo llevó mucho más allá del universo digital.

En los últimos años, consolidó su exposición pública como embajador de la UFC, donde se lo vio junto a figuras como Khabib Nurmagomédov e Islam Makhachev, además de participar en eventos y veladas de la organización. En paralelo, fortaleció su perfil comercial: según trascendió en 2025, puede cobrar hasta 300 mil euros por una historia en Instagram, cifra que puede escalar hasta el medio millón si incluye viajes y presencia en eventos internacionales.

Sin embargo, su recorrido reciente también estuvo atravesado por polémicas concretas. En 2023 fue detenido en Daguestán junto a amigos tras protagonizar maniobras vehiculares peligrosas para celebrar una boda, bloqueando calles y realizando acrobacias con autos. Luego del episodio, pidió disculpas públicamente y compartió una imagen con tobillera electrónica al confirmar que se encontraba bajo arresto domiciliario. A esto se sumaron críticas por un video en el que maltrataba a su gato, contenido que se viralizó y generó rechazo en redes sociales.

Hasbullah
Hasbulla fue detenido en Daguestán tras participar en maniobras vehiculares peligrosas durante una celebración, hecho por el que luego pidió disculpas públicamente.

Hasbulla fue detenido en Daguestán tras participar en maniobras vehiculares peligrosas durante una celebración, hecho por el que luego pidió disculpas públicamente.

La vez que Hasbulla estuvo en Argentina

La visita de Hasbulla a Argentina se produjo a fines de 2022, cuando se presentó en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires ante una multitud. El evento formó parte de su expansión internacional y reflejó el nivel de popularidad que ya había alcanzado en redes sociales.

Durante su estadía, participó en distintos programas de televisión, donde habló sobre su vida, su fama y su vínculo con el mundo de las artes marciales mixtas. Estas apariciones reforzaron su llegada al público local y ampliaron su visibilidad mediática en la región.

Su presencia en el país se dio en un contexto de fuerte crecimiento digital, impulsado por sus videos virales y su relación con figuras de la UFC, así como por su personalidad frente a cámara. En ese marco, su paso por Argentina se integró a una agenda internacional que lo posiciona como una celebridad con alto impacto en distintas plataformas.

Hasbulla Argentina
El influencer ruso generó repercusión en Argentina tras presentarse en el Teatro Gran Rex y participar en programas de televisión.

El influencer ruso generó repercusión en Argentina tras presentarse en el Teatro Gran Rex y participar en programas de televisión.

En paralelo, su figura continuó evolucionando con cambios personales, como el giro estético que mostró en 2024 al raparse completamente, gesto que fue vinculado a motivos religiosos en el marco del Ramadán. Este tipo de apariciones, sumadas a su actividad constante, explican por qué se mantiene vigente dentro del ecosistema digital.