Lula vetó una ley del Congreso que le rebajaba las penas de cárcel a Bolsonaro y al resto de los golpistas en Brasil
Durante un acto oficial en el Planalto, el presidente brasileño rechazó el beneficio a las personas que protagonizaron el intento de golpe de Estado que este jueves cumplió su tercer aniversario.
Lula muestra el veto a la ley que rebaja las penas a los golpistas, junto a su esposa, Janja da Silva, este jueves en el acto oficial por el aniversario, en Brasilia.
Reuters
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva vetó este jueves la ley aprobada por el Congreso que les rebajaba las penas de prisión a las personas que quisieron realizar un golpe de Estado en 2023, incluido su predecesor y quien fuera el líder del intento de la interrupción democrática, Jair Bolsonaro.
El veto de Lula estuvo cargado de simbolismo, ya que se produjo este 8 de enero, la fecha en la que se cumple el tercer aniversario del frustrado golpe de Estado en Brasil. Su rechazo a rebajarle las penas a Bolsonaro y sus seguidores fue anunciado mediante un acto en el que conmemoró la victoria de la democracia frente al intento de derrocarla.
"Todos los golpistas fueron juzgados de manera transparente e imparcial, y al final del juicio fueron condenados con base en pruebas contundentes", aseguró Lula durante el acto oficial realizado en el palacio presidencial del Planalto que, junto al Congreso y a la sede del Supremo Tribunal de Justicia, fueron tomados por bolsonaristas durante el séptimo día del tercer mandato de Lula y con el objetivo de interrumpirlo.
Lula ya había adelantado que vetaria esta ley aprobada por el Congreso que podía haber recortado la pena de Bolsonaro de 27 a dos años. “No tenemos derecho a olvidar el pasado. Por eso no aceptamos ni la dictadura civil ni la militar. ¡Viva la democracia brasileña!“, proclamó el presidente brasileño. Luego, continuó: “El 8 de enero quedará marcado en la historia como el día de la victoria de nuestra democracia. Victoria sobre quienes intentaron tomar el poder por la fuerza, ignorando la voluntad popular expresada en las urnas”.
Sin embargo, el veto de Lula que pretende mantener inamovibles las penas a los golpistas aún puede revertirse. El Congreso todavía puede volver a aprobar la reducción de las condenas. En caso que persista la diferencia entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, el Supremo Tribunal de Justicia será el encargado de tomar la decisión final.
La Corte Suprema de Brasil rechazó, otra vez, el pedido de hospitalización de Jair Bolsonaro tras un accidente en prisión
El Tribunal Supremo Federal de Brasil denegó este martes una autorización para que el expresidente Jair Bolsonaro reciba atención en un centro de salud privado de Brasilia. La decisión judicial surge tras un golpe en la cabeza que sufrió el exjefe de Estado mientras permanecía bajo custodia policial.
El incidente ocurrió mientras el referente de la extrema derecha dormía en su celda, cayó de su cama durante la madrugada y golpeó su rostro contra un mueble. Michelle Bolsonaro, esposa del dirigente, comunicó el hecho a través de sus redes sociales y brindó detalles sobre el estado del líder opositor.
"Mi amor no está bien", fue la frase inicial de una serie de historias que la ex primera dama de brasil compartió en su cuenta de Instagram. "Como la habitación permaneció cerrada, solo recibió atención médica cuando lo llamaron para mi visita. Estoy con el médico esperando que el jefe de policía averigüe cómo le administraron los primeros auxilios", describió la mujer.
bolsonaro preso
"Regresamos a la Policía Federal para dar seguimiento a la petición, según lo requerido por el ministro Alexandre de Moraes, con los informes periciales y las solicitudes de exámenes. Hace dieciséis minutos, el delegado remitió la petición. Seguimos esperando su liberación. Jair continúa en ayunas debido a los exámenes", resaltó lo rápido que actuaron para solicitar la hospitalización del expresidente.
Sin embargo, la Policía Federal de Brasil examinó al detenido de manera inmediata y emitió un reporte técnico sobre su estado físico. El documento oficial constató que Bolsonaro presenta "lesiones menores" y determinó que no existe una necesidad clínica para su internación externa. "Que tortura, mi Dios", fue la última historia de Michelle Bolsonaro en referencia a la decisión de la Justicia.
Alexandre de Moraes ratificó que "cualquier remisión a un hospital depende de la autorización del Supremo Tribunal Federal". El magistrado recordó que la defensa debe presentar fundamentos clínicos sólidos para futuros estudios médicos que pretendan realizar fuera de la cárcel.