Crece la tensión en Medio Oriente: tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, en las últimas horas el régimen iraní amenazó con el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave por la que circula el 20% del petróleo mundial.
El régimen iraní respondió al ataque de Israel y Estados Unidos bombardeando la región del Golfo Pérsico, donde se encuentra este paso clave. Si bien aseguraron que ya está cerrado, el Organismo Británico de Comercio Marítimo desmintió la información.
Crece la tensión en Medio Oriente: tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, en las últimas horas el régimen iraní amenazó con el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave por la que circula el 20% del petróleo mundial.
El estrecho de Ormuz se encuentra entre las costas de Irán y Omán, entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán. En sus aguas se transporta casi el 20% de la producción de petróleo y también de gas.
Ante los recientes bombardeos y la respuesta del régimen iraní contra regiones como Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Bahréin, mermó la circulación de buques y embarcaciones en la zona. Sin embargo, desde Irán aseguraron que el estrecho es "inseguro" y se encuentra "de facto cerrado", según medios locales.
Sin embargo, desde el Organismo Británico de Comercio Marítimo (UKMTO) salieron a desmentir esta afirmación: "Los Guardianes de la Revolución advirtieron a varios barcos de la inseguridad en torno al estrecho debido a la agresión militar de Estados Unidos e Israel y a la respuesta de Irán, y que no es seguro pasar por el estrecho en este momento".
"Con el cese del paso de los barcos y petroleros por el estrecho de Ormuz, el estrecho quedó de facto cerrado", añadieron.
Horas antes, desde la Administración Marítima del Departamento de Transporte de Estados Unidos advirtieron a sus buques que la zona del estrecho de Ormuz, como el golfo Pérsico, golfo de Omán, y mar Arábigo, está bajo "actividad militar significativa" y añadieron que "se recomienda que los buques se mantengan alejados de esta zona".
No es la primera vez que Irán amenaza con cerrar el estrecho: en junio de 2025, tras el bombardeo de tres centrales nucleares en Fordow, Natanz y Isfahán por parte de Estados Unidos, el Parlamento iraní pidió el cierre del Estrecho de Ormuz, punto estratégico que permite la entrada y salida del Golfo Pérsico, por un tema de seguridad nacional.
El Estrecho de Ormuz es un paso marítimo estratégico para el comercio marítimo global y la única entrada al Golfo Pérsico, por lo que es fundamental para las importaciones y exportaciones de la región, especialmente en materia de petróleo.
Irán denunció que hay al menos 53 niñas muertas tras un ataque atribuido a Israel en una escuela primaria femenina. Ocurrió en un establecimiento de Minab, en el sur del país. Otras 60 alumnas resultaron heridas.
El gobernador de la provincia de Hormozgan, Mehrdad Hasanzadeh, confirmó las primeras víctimas y precisó que el bombardeo alcanzó el colegio Shajareh Tayyebeh. Según detalló, las estudiantes heridas fueron trasladadas a centros de salud de la zona.
Previamente, el vicegobernador Ahmad Nafisi había informado que los equipos de emergencia trabajaban en el establecimiento, donde estudian unas 170 nenas, para asistir a las víctimas y remover los escombros tras la fuerte explosión.
El ataque se produjo en el marco de una fuerte escalada militar. A primera hora de este sábado, Israel y Estados Unidos lanzaron bombardeos contra distintos puntos de Irán, con explosiones reportadas en Teherán y en ciudades como Tabriz e Isfahán.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria Islámica informó que se dispararon misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, así como contra objetivos en territorio israelí.
En la capital iraní se vivieron escenas de caos tras los ataques. Testigos reportaron congestión vehicular masiva, padres retirando a sus hijos de las escuelas y largas filas en cajeros automáticos. Las autoridades, en tanto, ordenaron el cierre del espacio aéreo y la suspensión del servicio de internet mientras evalúan la magnitud de los daños y el alcance de la ofensiva.