Las lluvias torrenciales al sur de España, con Murcia y Málaga como las zonas más afectadas, ya dejaron un saldo de una persona muerta y dos desaparecidas. Valencia está "alerta máxima" después de dos años de la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que se cobró 237 muertes debido a inundaciones severas.
La Guardia Civil encontró a la única víctima, hasta el momento, en una camioneta que atravesaba Málaga en medio de la lluvia y apareció volcada, con importantes daños, en el cauce del río Fahala. El hombre que viajaba con él todavía está desparecido, al igual que un joven en Granada.
El río Guadalhorce alcanzó en Málaga niveles de cauce históricos, que comenzaron a descender. En algunos municipios se realizaron desalojos y rescates.
El presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, pidió a la población tener "máxima precaución" ante el temporal y agradeció la labor de "todos los servicios de emergencia que trabajan por la seguridad de la ciudadanía".
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"Alerta máxima" en Valencia y niveles de lluvia de "extraordinario peligro"
Si bien la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) bajó el nivel de precaución en Andalucía de rojo a naranja, mantuvo a la región de Valencia bajo "alerta máxima" porque las lluvias fuertes continuarán este lunes con niveles de "extraordinario peligro" por la cantidad de precipitaciones acumuladas en doce horas.
La Guardia Civil alertó de "episodios de lluvias intensas" y pidió extremar las precauciones y no intentar cruzar cauces, ya que "el caudal puede aumentar de forma repentina y violenta".
En Pobla Llarga, un municipio valenciano, fueron evacuadas 38 personas a modo de prevención por riesgo de desbordamiento. El Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) del Ayuntamiento de Valencia habilitó el Polideportivo de Benimaclet como refuerzo a los centros de atención a personas sin hogar.
En 2024, con un saldo de 237 muertes y 100.000 inmuebles afectados por las lluvias torrenciales que provocaron inundaciones, el entonces presidente regional de derecha, Carlos Mazón, dimitió a principios de noviembre ante la presión popular que centraba sus críticas en la responsabilidad de las autoridades y en la lentitud del sistema de alerta.