En una nueva jornada por el segundo juicio por la muerte de Diego Maradona, este martes deberán declarar tres personas que estuvieron cerca del exfutbolista cuando estuvo internado en la clínica Olivos. Se trata del director del sanatorio, el neurocirujano que lo operó y la psiquiatra que lo atendió.
El exdirector de la Clínica Olivos, Federico Dimitroff, es uno de los profesionales que participó de la reunión en el sanatorio donde se decidió la internación domiciliaria del paciente que se llevaría a cabo en el barrio cerrado San Andrés. También será el turno de Pablo Rubino, el profesional que operó a Maradona por el hematoma subdural.
Por su parte, la tercera testigo que deberá presentarse en el Tribunal de San Isidro será la psiquiatra Ana Marcela Waisman Campos, quien visitó al exentrenador de la Selección argentina, Racing y Gimnasia y Esgrima La Plata (LP) en el centro asistencial.
Pablo Rubio complicó a Leopoldo Luque en su declaración en el juicio por Maradona
En el inicio de la jornada, el primero en declarar fue el neurocirujano Pablo Rubino quien en su testimonio en el primer juicio habló sobre los estudios previos que le hicieron al paciente. “Recuerdo que los valores no estaban del todo bien, pero era una intervención que tenía que hacerse”, recordó.
Ahora, ante el Tribunal de San Isidro dio precisiones técnicas sobre la cirugía de Diego Maradona y remarcó el rol de Leopoldo Luque en la coordinación: “Luque me llamó para decirme que estaba yendo con Maradona para operarse y quería que lo ayudemos. Le dije que no tenía problema y que necesitábamos que sea evaluado por terapia intensiva”.
Al llegar a la Clínica Olivos cuestionó la calidad de los estudios que le habían realizado al exjugador: “Nos mostró imágenes muy chiquitas de su celular, de los estudios de Ipensa, y por eso decidimos repetir la tomografía, en la cual nos parecía atinado la evacuación del hematoma”.
“Decidimos que el hematoma debía ser evacuado debido a su espesor, que era de 14 mm. Los libros de medicina dicen que cuando supera los 10 mm tiende a evolucionar, empieza a crecer”, indicó y agregó: “En la tomografía salió una hipertensión intracraneal, porque había un desplazamiento. El hematoma tenía 120 cm³ de sangre y no debe haber esa cantidad en el cerebro”.
Con más de 25 años de trayectoria y actual jefe de equipo de neurocirugía, el profesional explicó que su participación estuvo ligada a la organización previa de la intervención. “Maradona venía a la clínica a operarse y me convocaron. Además, señaló a Luque como “el médico de confianza, con más llegada al paciente”.
Al mismo tiempo, aseguró que su equipo no tuvo participación en decisiones clave posteriores: “Mi equipo no participó en nada de la derivación, asumo que lo coordinó el doctor Luque”. En cuanto al contacto con el exentrenador de Gimnasia La Plata, explicó que fue limitado y en una instancia puntual: “Con el paciente tuve contacto recién en el quirófano, entre las 9 y las 10 de la noche aproximadamente”.
El cirujano está imputado por la muerte del futbolista junto a otras 6 personas.
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Puntualmente al día de la operación, Rubio sostuvo que, en el quirófano, Luque les propone hacer dos equipos: “El de él y mi equipo, que nosotros estemos como back-up. La primera parte de la cirugía, la no estéril, la de los preparativos, fue de Luque. El posicionamiento, la marcación de la incisión, todo eso corrió por parte de Luque y su equipo. Después la cirugía en sí, la parte estéril, ahí el cirujano actuante que inició la cirugía fue su socio, el doctor Sainz”.
“Nosotros nos quedamos ahí, Luque pidió que alguien de nuestro equipo lo ayude. Es una cirugía sencilla de 40 minutos. Son dos agujeros. El socio de Luque hace el primero y para el segundo tuvo dificultad por el lugar, no estaba en una posición cómoda. Nosotros entonces se lo completamos. Un detalle es que el hematoma salió a una presión mayor a la habitual, lo que hablaba de que estaba haciendo compresión. Y después fue sencilla: un drenaje, 12 horas, cierre y no hubo ningún problema”, agregó.
La segunda en declarar es la psiquiatra Ana Marcela Waisman Campos
Tras el turno de Rubino, Ana Marcela Waisman Campos se sentó en el banquillo para dar su versión de los hechos. La psiquiatra de la Clínica Olivos fue quien visitó al exentrenador de la Selección argentina, Racing y Gimnasia y Esgrima La Plata (LP) en el centro asistencial.
Ante el Tribunal en este segundo juicio, la profesional señaló que fue convocada por el doctor Schiter para evaluar a Diego, pero no pudo ingresar ya que no estaba en el listado de las personas autorizadas. Sin embargo, cuando finalmente logró ingresar el exastro del fútbol mundial estaba dormido y al despertarse expresó que no quería ser evaluado, por lo tanto, se retiró.
Respecto al contacto que tuvo con Agustina Cosachov, aseguró que hablaron sobre el trastorno del ánimo, del cuadro depresivo, de la aceptación del tratamiento y de sugerencias de abordaje terapéutico hacia Maradona.
También se exhibieron chats y audios entre ambas, donde se abordaban temas vinculados al trastorno del ánimo, ya que presentaba una depresión post operación, y la aplicación de medicación, incluyendo referencias a tratamientos de desintoxicación.
Waisman Campos intentó desligarse de ser parte del tratamiento del excampeón del mundo al asegurar que solo escuchaba consultas de los colegas y realizaba sugerencias al respecto. Lo más llamativo de la situación fue que dos días después del fatídico 25 de noviembre, Cosachov le manda un audio consultándole sobre la medicación que le estaban propinando a la víctima fatal.
“¿Vos pensás que puedo tener algún problema por los fármacos que le estaba dando? ¿Puede ser un motivo de conflicto?”, le consultó a lo que Weisman respondió que los medicamentos pueden tener efectos secundarios y que las decisiones se basan en eficacia y evidencia clínica.
En su primera declaración complicó al neurocirujano, Luque y a la psiquiatra, dos de los siete imputados por “homicidio simple con dolo eventual”, asegurando que ambos decidieron que el excampeón del mundo continuara su recuperación en una internación domiciliaria.
“Luque y Cosachov nos pedían que hiciéramos algo para que el paciente estuviera tranquilo y se limitaban a decir ‘por favor, sédenlo, hagan algo para que no esté así’. Había que sedarlo, pero una cosa es sedarlo como parte de una etapa que tiene un seguimiento y otra es sedarlo y que después no haya nada”, sostuvo en aquella oportunidad.
Tras la declaración de la psiquiatra se convocó a un cuarto intermedio que se retomará a las 15 donde ya será el turno de declarar el exdirector de la Clínica Olivos, Federico Dimitroff, quien estuvo en el sanatorio de Zona Norte mientras se definía la externación de Maradona.
Juicio por la muerte de Diego Maradona: uno por uno, los imputados
Los siete acusados por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de Maradona son el neurocirujano y exmédico de cabecera, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el médico clínico Pedro Di Spagna; el enfermero Ricardo Omar Almirón; el coordinador de enfermería, Mariano Perroni; y la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini.
Por su parte, la enfermera Dahiana Madrid afrontará un juicio por jurados populares, proceso que se encuentra demorado por un pedido de recusación contra la jueza María Coelho.