Miles de personas se concentraron este jueves en Nanterre, ciudad que limita con París, para protestar por el asesinato de un joven de 17 años en manos de un policía, luego de dos noches de disturbios en distintas partes de Francia como consecuencia del trágico hecho.
Por este motivo, el gobierno francés anunció el despliegue de 40 mil policías y gendarmes para contener la situación y evitar una tercera noche consecutiva de revuelta, tras una jornada que terminó con 180 personas detenidas y decenas de heridos y con comisarías, escuelas, autos y ayuntamientos incendiados. La cifra la confirmó el ministro del Interior, Gérald Darmanin, quien manifestó su apoyo a la policía.
En tanto, el fiscal Pascal Prache determinó este jueves que el policía que mató al joven repartidor debe seguir en prisión provisional, ya que no se cumplieron las condiciones legales para el uso del arma. El agente explicó ante las autoridades que desenfundó el arma y le apuntó directamente al joven fue para "evitar una nueva fuga del vehículo".
Según el fiscal, el disparo atravesó un brazo y el tórax del repartidor de 17 años, llamado Nahel, que finalmente terminó estrellándose. Su muerte se suma a la de 13 personas que en el 2022 murieron por la violencia policial.
El periodista Jorge Morón habló con C5N desde París y contó que al joven asesinado "le pidieron la licencia de conducir, se da a la fuga, según dice la policía, y después de perseguirlo no encuentran otra alternativa que dispararle para que se detenga".
Además, explicó que en Francia "el índice de cólera y de violencia en los ciudadanos es muy fuerte en este momento", motivo por el que no se descarta que "las manifestaciones y las situaciones de tensión continúen durante el fin de semana". "Hay algunas ciudades que han decretado el toque de queda que va desde las 21 hasta las 6", detalló.