Francesca Albanese, la primera colaboradora de la ONU sancionada por EEUU por denunciar la complicidad en el genocidio palestino
En su último informe, la relatora de Naciones Unidas sobre Palestina documentó una millonaria colaboración entre Estados Unidos e Israel. Por este motivo, la abogada recibe amenazas constantes y sufre una censura financiera internacional. "Si una persona me invita un desayuno, se enfrenta a una multa de u$s1 millón y 20 años de cárcel", aseguró en un diálogo exclusivo con C5N.
Francesca Albanese se convirtió en la primera colaboradora de la ONU en recibir un castigo de Estados Unidos, tan solo por hecho de atreverse a documentar y difundir la complicidad de Washington en los crímenes de lesa humanidad en Palestina.
Hace tres años que Francesca Albanese es la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre los Territorios Palestinos Ocupados desde 1967. En la actualidad, es una de las máximas referentes de la defensa de los Derechos Humanos a nivel mundial por sus informes en los que denunció el genocidio que lleva adelante Israel contra los palestinos, lo que la convirtió en la primera colaboradora de la ONU sancionada por Estados Unidos.
En el último ellos, presentado en octubre pasado, afirmó que este exterminio sistemático no hubiera sido posible sin el apoyo de varios países occidentales, principalmente de Estados Unidos. Por este motivo, la Casa Blanca impuso sanciones contra ella: la abogada italiana no puede viajar al país ni cobrar dinero de entidades o personas norteamericanas.
El documento Genocidio en Gaza, un crimen colectivo es un detallado informe de 24 páginas en el que Albanese describió cómo Israel solamente pudo cometer crímenes de guerra y lesa humanidad contra los palestinos gracias al "apoyo diplomático, militar, económico y humanitario" de las principales potencias occidentales, "indispensables para las continuas violaciones israelíes al derecho internacional".
Según el informe, Israel tiene un "suministro constante de ayuda militar y económica y un acceso preferencial a las ventas militares estadounidenses que garantiza u$s3.300 millones anuales, más u$s500 millones para defensa antimisiles". Además, "el apoyo político, diplomático, militar y estratégico de Estados Unidos a Israel se ha intensificado después del 7 de octubre de 2023".
Francesca Albanese
"Como madre, como ser humano, me horroriza lo que les está sucediendo a los niños palestinos", sostuvo la funcionaria de la ONU en un diálogo exclusivo con C5N.
"La administración de (Joe) Biden solicitó u$s14.300 millones" para las fuerzas armadas israelíes, a los que luego se sumó "un paquete de u$s26.400 millones" aprobado por el Congreso norteamericano. "Desde octubre de 2023, Estados Unidos ha transferido 742 cargamentos de armas y municiones", sostuvo el documento. Luego, agregó: "Para septiembre de 2024, Estados Unidos había suministrado 57 mil proyectiles de artillería, 146 municiones de cañón, 20 mil fusiles M4A1, 13.981 misiles antitanque y 8.700 bombas MK-82 de 227 kilos. Para abril de 2025, Israel contaba con 751 ventas activas valoradas en u$s39.200 millones".
Además de Estados Unidos, el gobierno de Benjamin Netanyahu contó con el apoyo de las principales potencias europeas. "Alemania ha sido el segundo mayor exportador de armas a Israel durante el genocidio, con suministros que abarcan desde fragatas hasta torpedos. Los líderes alemanes han justificado este apoyo basándose en sus supuestas obligaciones tras el Holocausto", aseguró el informe de Albanese sobre las ventas valuadas en 489 millones de euros.
"El Reino Unido también ha desempeñado un papel clave en la colaboración militar con Israel. Desde sus bases en Chipre, han habilitado una línea de suministro de Estados Unidos a Tel Aviv y ha realizado más de 600 misiones de vigilancia sobre Gaza durante el genocidio", sostuvo el documento.
Por registrar y difundir la complicidad de Occidente en el genocidio a los palestinos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, castigó a Albanese y no le permitirá entrar al país ni recibir dinero de cuentas norteamericanas. Esta sanción también pesa sobre los jueces de la Corte Penal Internacional, después de que emitieron la orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ex ministro de Defensa, Yoav Galant, por cometer crímenes de guerra y lesa humanidad en Gaza.
La abogada italiana no piensa ceder ante las presiones ni las amenazas constantes en contra suyo. En marzo próximo publicará un nuevo informe en el que está trabajando en este momento donde se detallará cómo las fuerzas israelíes cometen diferentes tipos de torturas contra los palestinos en Gaza y que fue adelantado en exclusiva a C5N."Como madre, como ser humano, me horroriza lo que les está sucediendo a los niños palestinos", sostuvo la colaboradora de la ONU en su primera entrevista con un medio argentino desde que fue designada como Relatora Especial.
Periodista: ¿Cuáles son los hechos que califican como genocidio lo que Israel está haciendo en la Franja de Gaza?
Francesca Albanese: He documentado tres actos de genocidio: asesinato, destrucción de la vida e infligir graves daños físicos y mentales, mientras que la comisión de investigación independiente de las Naciones Unidas sobre Israel y Palestina también ha documentado y anunciado un cuarto acto de genocidio: la prevención de la natalidad. La intención no es el motivo. La intención no es la razón por la que alguien decide destruir a un grupo como tal. De hecho, es la determinación de destruir lo que se evalúa con base en tres elementos principales en la doctrina y la jurisprudencia. El genocidio no es un acto, es un proceso. De hecho, miro a Gaza y pienso: miren la totalidad de los crímenes que Israel ha cometido. Los palestinos, dondequiera que estén, incluso en Cisjordania, han sido blanco de la destrucción como medio para lograr la limpieza étnica de Palestina. El gobierno israelí, con el apoyo de una parte significativa del establishment, y lamentablemente muchos en la sociedad israelí, abogan por que los palestinos migren y, por lo tanto, se sometan a una limpieza étnica.
P: En su último informe asegura que el genocidio no hubiera sido posible sin el apoyo de las potencias occidentales, ¿cuál es el beneficio que obtienen estos países por colaborar con Israel?
Francesca Albanese: En mi sexto informe, que presenté en julio de 2025 ante el Consejo de Derechos Humanos, expuse un sistema que llamé la economía de la ocupación. Es decir, señalar a diferentes actores del sector privado que han posibilitado el desplazamiento forzado de los palestinos. Entonces, ha habido una industria rentable conectada a esta economía de ocupación que existía mucho antes de octubre de 2023. Se ha transformado en una economía del genocidio porque los mismos actores deberían haber desinvertido hace muchos años ante la abrumadora evidencia de que Israel estaba cometiendo crímenes internacionales contra los palestinos. Muchas de estas empresas han mantenido su compromiso con Israel y se han beneficiado de él, especialmente en el ecosistema militar, tecnológico y de vigilancia del que todos somos parte. Europa, por ejemplo, es el tercer socio comercial principal de Israel. La transferencia de armas ha continuado, incluyendo el intercambio de inteligencia militar, las acciones de entrenamientos y actividades conjuntas con el ejército israelí.
P: Después del alto al fuego entre las fuerzas armadas israelíes y Hamás, ¿cuál es la situación actual en la Franja de Gaza?
Francesca Albanese: El alto el fuego solo existe en las palabras de los políticos. Pero los palestinos en Gaza no han visto un día de alto el fuego porque, si bien los bombardeos han cesado y no hay cientos de personas asesinadas cada día, aún así más de 350 palestinos han muerto solo en Gaza por los bombardeos israelíes y el fuego de francotiradores en menos de dos meses, desde que se anunció el alto el fuego. Gaza ha quedado sin tierra; los bombardeos y el impacto ambiental han sido masivos. Gaza ya no existe como antes y la gente sigue muriendo de hambre. Debemos mencionar lo que está sucediendo en Cisjordania, donde los disparos contra palestinos son ejecuciones extrajudiciales. Más de 1.100 palestinos han sido asesinados solo en Cisjordania, donde no hay enfrentamiento con Hamás. Fueron asesinados principalmente por el ejército israelí, pero también y cada vez más por los colonos israelíes violentos. La realidad es que en Gaza el genocidio continúa por otros medios, porque como dije, el genocidio no es necesariamente un fin en sí mismo.
P: ¿Cuál es la situación humanitaria en la Franja de Gaza?
Francesca Albanese: Apocalíptica. No hay otra forma de describir el nivel de destrucción. Los 1.9 millones de palestinos que permanecen actualmente en Gaza se encuentran prácticamente sin hogar y no hay suficiente comida ni agua potable. No hay medicinas y los hospitales fueron destruidos. La ayuda humanitaria que logra entrar es insuficiente. Deberían entrar 600 camiones de ayuda humanitaria al día y tan solo entran 200. Además, son camiones comerciales y no de ayuda humanitaria, que están en manos de los israelíes que controlan el 50% de la Franja y siguen bombardeando el resto. Es realmente dramático. El nivel de trauma, el nivel de desnutrición es continuo y no habrá fin a esto hasta que Israel ponga fin a su ocupación y permita que la ayuda humanitaria adecuada entre al pueblo palestino.
Francesca Albanese3
Francesca Albanese es una de las máximas figuras en la defensa de los Derechos Humanos a nivel mundial.
P: ¿Por qué cree que los palestinos siguen resistiendo en la permanencia de Gaza y el reclamo de su Estado?
Francesca Albanese: Como observadora, veo que los palestinos han soportado disturbios durante 100 años. Ellos han intentado resistir en su tierra porque es lo que hacen los pueblos indígenas: la tierra no es algo que posean, ni el lugar donde viven. Es parte de su identidad. Los palestinos dicen que el hogar está donde están enterrados sus antepasados y donde están sus árboles. Tengo un recuerdo de las primeras semanas del genocidio, mientras me enfrentaba al bombardeo masivo que Israel infligía a la Franja, pedía la apertura de corredores humanitarios hacia Egipto y otros países. Los palestinos me dijeron algo que marcó mi memoria: Gaza es el último pedazo de Palestina que nos queda; es mejor morir aquí que ser olvidado como refugiado otra vez. Es muy doloroso pensar en esto dos años después.
P: ¿Usted cree que la guerra moderna en Ucrania con la utilización de los drones y el genocidio palestino sean ensayos de un masivo conflicto bélico a nivel mundial, de la misma manera que lo fue la Guerra Civil Española en el siglo pasado?
Francesca Albanese: Me preocupa mucho frenar este giro de la historia y veo dos cosas que están sucediendo simultáneamente, aunque a ritmos diferentes. La primera es que existe una cultura de rearme en occidente por diversas razones. En Europa, el miedo a Rusia es el principal. Ahora, hay una justificación de la guerra que es tangible en la mayor parte del discurso político europeo. En los últimos años, hemos visto el resurgimiento de ciertas ideologías que creen que la guerra es una solución. Siendo pacifista de corazón, rechazo esto rotundamente. También veo que existe una contrapresión por parte de un movimiento global que se ha formado y se ha despertado por lo que sucede en Palestina, principalmente por los jóvenes. Esas protestas fueron reprimidas. La policía golpeó manifestantes y detuvo periodistas. Esto habla de un sistema que no necesariamente sirve a los intereses de la gente y los más vulnerables de la sociedad que se sacrifica en nombre de esta cultura de la guerra que debe ser rechazada. Aún tenemos tiempo para hacerlo.
Embed - Amwaj Choir en Instagram: "A glimpse from the visit of the United Nations Special Rapporteur on the situation of human rights in the occupied Palestinian territory, Ms. Francesca Albanese, to Amwaj Choir in Modena. She praised their courage in conveying the message of the Palestinian people through music, and highlighted the importance of continuing this path until freedom and justice are achieved. . . Photos by @fares.s.mansour"
View this post on Instagram
P: Usted ha sido insultada en reiteradas ocasiones por funcionarios israelíes por su trabajo en Naciones Unidas, ¿hubo alguna situación en que estos ataques fueron más graves, como amenazas a su persona o su familia?
Francesca Albanese: El ataque contra mí ha sido impacable y cada vez es más feroz. Estados Unidos me ha sancionado por el informe que señala esta industria del genocidio, que también involucra a agencias inmobiliarias como Booking o Airbnb. Las sanciones son muy perjudiciales porque sufro censura financiera internacional: no puedo abrir una cuenta bancaria en ningún sitio. No puedo pagar, no puedo cobrar. Incluso me han cancelado habitaciones de hotel reservadas a mi nombre. También hay consecuencias para quienes colaboran conmigo y por mi trabajo que, por cierto, hago ad-honorem. Ni siquiera me paga la ONU. Fue un gran costo porque en los últimos dos años dejé de lado mi trabajo y mi carrera por amor y compromiso con la justicia. Mi primera hija es estadounidense porque nació allí. Tanto ella como las personas que colaboran conmigo se arriesgan a una multa de u$s1 millón y hasta 20 años de cárcel si se prueba que me apoyaron económicamente, incluso si me pagaran una comida o un desayuno.
P: Entre las acusaciones en su contra, afirmaron que usted pertenece a Hamás. ¿Ha tenido algún contacto con esta organización?
Francesca Albanese: Nunca he interactuado con la autoridad de facto en Gaza, con Hamás. Investigué sus prácticas: el trato inhumano, discriminatorio y cruel que sufren muchos palestinos en Gaza y cárceles de la zona. A finales del verano 2023, iba a enviarles una carta solicitándoles la suspensión de la pena de muerte, pero esa carta nunca se envió. Hasta me acusaron de que Hamás me pagaba. Eso solo sirve para intoxicar el debate para que se ponga en tela de juicio mi credibilidad y, por ende, mi trabajo. Invito a que lean mi informe y juzguen por sí mismos.
P: ¿Por qué decidió sacrificar los últimos años de su vida y denunciar los crímenes de lesa humanidad contra los palestinos?
Francesca Albanese: Naciones Unidas me pidió que, como experta independiente, examine los hechos, los documente y los analice desde la perspectiva del derecho internacional. Siento una compasión por lo que sucede y que claramente está determinada por quién soy como persona: me niego a creer que el sistema internacional actual se reduzca del estado de derecho que se prometió que sería el estado de la fuerza. Soy una italiana común que fui criada con una consciencia sobre lo que han hecho los europeos: un genocidio contra el pueblo judío. No solo fue culpa del fascismo o los locos e inhumanos funcionarios nazis, sino también del resto de la gente. Antes de morir en los campos de concentración, los judíos habían sido castigados, discriminados y asesinados en guetos. Insisto: el genocidio es un proceso que comienza con la deshumanización del otro. Esto empieza con el racismo, que es la mayor discriminación. También aprendí que el genocidio judío no fue una abominación aislada. En Latinoamérica ya se habían cometido varios genocidios en nombre de la civilización europea. Pero también, como madre, como ser humano, me horroriza lo que les está pasando a los niños palestinos. El genocidio palestino requiere cada vez más atención. Por lo tanto, mi postura es un llamado a la justicia. Más que una pasión o una obligación, es solo ser sincera.