El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que el martes participará de un piquete de trabajadores del sector automotriz mientras el sindicato United Auto Workers (UAW), que pretende un aumento salarial del 40%, continúa con sus protestas contra los fabricantes de Detroit General Motors y Chrysler.
Alrededor de 5.600 integrantes de UAW se retiraron de 38 centros de distribución y repuestos de General Motors y Stellantis, por lo que se sumaron a la huelga que comenzó la semana pasada. El presidente del UAW, Shawn Fain, describió que la medida comprende a 20 Estados y fábricas de General Motors y Stellantis, mientras que no afecta a Ford debido a que se avanzó con las conversaciones.
En tal sentido, a pesar de que todavía no se llegó a una resolución en su totalidad, Fain destacó que Ford pretende alcanzar un acuerdo y lo diferenció de General Motors y Stellantis: "Reconocemos que Ford se toma en serio el deseo de llegar a un acuerdo. En GM y Stellantis, la historia es diferente".
Biden, en este marco, confirmó que será parte de una protesta para apoyar a los trabajadores, que se estima que los que se encuentran en huelga son 12.700: "El martes iré a Michigan para unirme al piquete y solidarizarme con los hombres y mujeres de UAW mientras luchan por una parte justa del valor que ayudaron a crear".
Luego, pidió una resolución al conflicto. "Es hora de lograr un acuerdo en el que todos ganen y que mantenga próspera la fabricación de automóviles estadounidense con empleos bien remunerados en el UAW", enfatizó.