Uno por uno: conocé el origen de los nombres de los barrios porteños
Aunque la tradición jura que son 100, en rigor, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) posee 48, que son una marca de identidad para sus habitantes y generan un fuerte sentido de pertenencia, que se manifiesta en las variopintas razones detrás de cada denominación.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) está dividida en 48 barrios.
Camila Rodríguez
Aunque la tradición habla de "los cien barrios porteños", lo cierto es que, oficialmente, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) está dividida en 48, que son resultado de distintos procesos históricos, algunos de larguísima data y otros de poco más de un siglo. Estos recorridos se manifiestan también en algo clave para su identidad: sus nombres.
En los inicios, los barrios eran denominaciones informales, muchas veces vinculadas a las parroquias o a algún hito del terreno. En ese devenir histórico, algunos nombres se perdieron en los pliegues del tiempo, mientras que otros llegaron a nuestros días.
Recién en 1968, la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires dio un marco oficial a los barrios, con el establecimiento de sus límites y sus nombres. Esto constituye una arbitrariedad que no siempre se condice con la tradición y la autopercepción de los vecinos, quienes pueden aseguran vivir en un barrio cuando formalmente su casa pertenece, por pocos o muchos metros, a otro.
También hay otros no oficiales, como Congreso, Once o los múltiples Palermos, que siguen vigentes en el habla cotidiana, los medios de comunicación y los caprichos del sector inmobiliario.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires barrios comunas
Los 48 barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se agrupan en 15 comunas.
GCBA
Por qué se llaman así los barrios porteños
Los nombres de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires entrelazan hechos históricos, figuras prominentes, hitos geográficos y aspectos religiosos.
Agronomía
El barrio se conformó alrededor de un parque de 185 hectáreas que ocupaban parte de la antigua Chacra de los Jesuitas, que en el siglo XVIII pasó a formar parte del hoy Colegio Nacional de Buenos Aires. Desde 1904, este parque alberga al Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, más tarde transformado en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires. De allí tomó su nombre y ganó autonomía respecto a Villa del Parque, al que pertenecía en sus inicios.
Almagro
Hay varias versiones sobre el origen del nombre, pero la más aceptada apunta a Juan María de Almagro y de la Torre, jurisconsulto y asesor del Virreinato, quien compró las tierras en 1839. Las heredó su hijo, Julián de Almagro, quien donó una parte para el tendido de las vías del Ferrocarril del Oeste y para la instalación de una estación de pasajeros con su nombre, clausurada en 1903, que se encontraba en Medrano entre el pasaje Ángel Peluffo y Lezica.
Balvanera
Uno de los barrios con crisis de identidad, ya que alberga a zonas tan heterogéneas como Once, Congreso y Abasto, lo que hace que pocas personas afirmen ser "de Balvanera". Debe su nombre al de la parroquia de Nuestra Señora de Balvanera, construida en 1831 en las actuales Bartolomé Mitre y Azcuénaga, que a su vez deriva del Monasterio de Valvanera (con V) de La Rioja, en España.
Nuestra Señora de Balvanera interior
El interior de la parroquia de Nuestra Señora de Balvanera, que da nombre al barrio.
Tincho Par
Valga la digresión: Once debe su nombre a la estación ferroviaria homónima, inaugurada en 1857, que recuerda a la Revolución del 11 de septiembre de 1852, alzamiento que terminó en la secesión de la provincia de Buenos Aires y su constitución como estado separado de la Confederación Argentina, situación que duró hasta 1862.
Barracas
En los primeros siglos de vida porteña, era una zona alejada. Allí se asentaron hacia 1800, a ambos márgenes del Riachuelo, varias barracas, construcciones rurales rudimentarias utilizadas para almacenar cuero y carnes saladas. Esto terminó dando nombre a la zona, dividida por el curso de agua en Barracas al Sud (hoy Avellaneda) y Barracas al Norte, que con los años perdió el punto cardinal.
Belgrano
Fue fundado el 23 de noviembre de 1855, como pueblo alejado de la ciudad. Primero se lo denominó La Calera ya que en aquellas barrancas, en el siglo anterior, los franciscanos habían instalado un establecimientos para extraer cal de conchillas. Recién el 6 de diciembre de 1857 recibió su actual nombre, en cumplimiento de un decreto bonaerense de diciembre de 1855, que llamaba Belgrano al poblado en honor al creador de la bandera.
Boedo
El barrio debe su nombre a la célebre avenida, importante centro cultural desde principios del siglo XX, con teatros, cines, bares y una bullente actividad social, que le permitió tomar identidad propia y diferenciarse de Almagro, a donde pertenecía originalmente.
La avenida, por su parte, homenajea a Mariano Boedo, diputado por Salta en el Congreso de Tucumán de 1816, del que fue designado vicepresidente.
Avenida Boedo 1940
La avenida Boedo en 1940, llena de vida barrial.
Buenos Aires Historia
Caballito
En 1821, el inmigrante genovés Nicolás Vila abrió una pulpería en el antiguo Camino Real del Oeste, actual Avenida Rivadavia, en su cruce con El camino del Polvorín, hoy la calle Emilio Mitre, lo que entonces era una zona rural. El italiano adornó su negocio con un mástil con una veleta en forma de Caballito. Tan trascendente fue este hito en el largo camino desde y hacia Buenos Aires que la gente comenzó a llamarla "Pulpería del Caballito", nombre que luego se extendió a la zona.
Chacarita
Entre los siglos XVII y XVIII, los jesuitas se hicieron con un amplísimo terreno al oeste de la ciudad. Una parte se utilizó como chacra, voz quechua que significa "granja" o "quinta", donde se producían alimentos para el Colegio San Ignacio, que tras varias transformaciones es hoy el Colegio Nacional de Buenos Aires. Esta "chacrita" terminaría derivando en el nombre del barrio.
Coghlan
El barrio toma su nombre de la estación ferroviaria, inaugurada el 14 de febrero de 1891, que recuerda al ingeniero irlandés John Coghlan, quien prestó numerosos servicios a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
Estación Coghlan otoño
Postal otoñal de la estación Coghlan, del Ramal Mitre del Ferrocarril Mitre.
Agustín Avenali
Colegiales
Su origen está íntimamente vinculado con el de Chacarita. La misma chacra de los jesuitas, donde los alumnos del actual Colegio Nacional pasaban sus vacaciones, era llamada por esto "Chacrita de los colegiales", que con el tiempo terminó dando nombre al barrio.
Constitución
Hacia 1854, la Municipalidad creó en un mercado en un paraje suburbano al sur del casco céntrico. Tres años más tarde, se le dio el nombre de Constitución, en honor a la ley fundamental sancionada por el Estado de Buenos Aires, separado de la Confederación Argentina. Luego, el paraje se convirtió en plaza y tomó el nombre, que también pasaría a la estación de ferrocarril y al barrio.
Flores
A finales del siglo XVIII, don Juan Diego Flores era dueño de amplias tierras atravesadas por el Camino Real del Oeste, la hoy longilínea avenida Rivadavia. Su hijo adoptivo, Ramón Francisco Flores, impulsó el nacimiento de un pueblo que tomó su apellido. En 1806, tomó forma con la creación del curato (división parroquial) de San José de Flores, nombre que también tendría el partido bonaerense correspondiente (que abarcaba todo el centro, sur y oeste del actual territorio porteño) hasta que se incorporó a la Capital Federal en 1888.
papa Francisco Flores Martín Ron
El papa Francisco, hijo dilecto del barrio de Flores, homenajeado por el muralista Martín Ron en Alberdi y Carabobo.
Flores de Papel
Floresta
En el viejo partido de San José de Flores existía una pulpería, denominada Quiosco de la Floresta, por estar ubicada en el paraje llamado La Floresta por su abundante vegetación, donde los porteños podían ir a pasar un día de recreo. El nombre se consolidó con la inauguración de la estación La Floresta, parada final del viaje inaugural del primer ferrocarril argentino, el Ferrocarril del Oeste, en agosto de 1857.
La Boca
Tiene que ver con la geografía: desde los comienzos, se llama a la zona La Boca debido a que se encuentra en la desembocadura del Riachuelo en el Río de la Plata. El puerto y los inmigrantes le dieron su marcada identidad, que lo volvió famoso en todo el mundo.
La Paternal
Debe su nombre a la Sociedad de Seguros La Paternal, empresa que adquirió tierras en la zona y la loteó para su venta a comienzos del siglo XX. En 1904, la compañía gestionó el cambio de nombre de la estación Chacarita del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico (hoy Línea San Martín) por La Paternal, lo que se considera la fecha de nacimiento del barrio.
Liniers
Su nombre se origina en la estación de ferrocarril, hoy uno de los nodos clave del transporte público del oeste del AMBA. Fue nombrada en 1872 en homenaje a Santiago de Liniers, virrey del Virreinato del Río de la Plata entre 1807 y 1809 tras su destacada actuación ante el enemigo en las dos invasiones inglesas.
Mil Casitas Liniers
Liniers tiene el caos de la estación y los colectivos, pero también la calma del barrio de las Mil Casitas.
Buenos Aires Historia
Mataderos
En 1889, se asentaron en el lugar los nuevos mataderos vacunos que reemplazaron a los tradicionales Corrales Viejos, ubicados en Parque de los Patricios. Por aquellos años, la zona era conocida como Nueva Chicago, en referencia a la ciudad norteamericana, importante polo de la industria cárnica. Finalmente, terminó imponiéndose el nombre de Mataderos, aunque el anterior sigue vivo en la principal institución deportiva del barrio.
Monte Castro
A mediados de 1703, don Pedro Fernández de Castro compró una larga extensión de tierras al oeste del arroyo Maldonado, ese que hoy corre entubado bajo la avenida Juan B. Justo. Pese a su temprana muerte, la gente de la zona rápidamente asoció su nombre a esos terrenos, que comenzaron a ser llamados "Montes de Castro", debido a su abundante arboleda, que contrastaba con el frecuente vacío de la pampa.
Monserrat
El barrio que contiene a la Plaza de Mayo, lugar de nacimiento de la ciudad en 1580, tiene por nombre la versión castellanizada de Nuestra Señora de Montserrat, patrona de Cataluña, que en Buenos Aires tiene su parroquia en avenida Belgrano entre Salta y Lima (tanto Belgrano como Lima supieron llamarse Montserrat alguna vez).
Ya cayó en desuso, pero formaba parte del antiguo Barrio Sur o Catedral al Sur. Según Jorge Luis Borges, aquí se preservaba como en ningún otro lado la esencia porteña: "Para mí el Barrio Sur es el barrio esencial de Buenos Aires, ya que los demás han cambiado tanto... en cambio, en el sur se conservan, o se tratan de conservar las cosas. De modo que para mí, el Sur no es un barrio, bueno, distinto de los otros, sino el barrio esencial, fundamental de Buenos Aires. Para mi está unido por muchas cosas...".
Nueva Pompeya
Antiguamente, se lo conocía como Barrio de las Ranas, en sentido literal por las habituales anegaciones que sufría por las crecidas del Riachuelo, y figurado por la denominación de "ranas" dio el lunfardo a los pendencieros y compadritos que habitaban sus calles. Ya lo escribió Homero Manzi en Sur: "Pompeya, y más allá la inundación".
Su nombre actual proviene de la Parroquia y Santuario Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, faro ineludible del barrio, levantada en 1900 por religiosos capuchinos. Esta advocación de la Virgen surgió en un santuario de la provincia de Nápoles en Italia y hay un hilo que une a ambos templos: Diego Armando Maradona, bautizado en la iglesia porteña, cercana a Villa Fiorito, quien años después pondría a Nápoles en los titulares de todo el mundo.
Bautismo Diego Armando Maradona Nueva Pompeya
Un pequeño Diego Armando Maradona bautizado en la Parroquia y Santuario Nuestra Señora del Rosario de Pompeya.
X @BsAs_recuerdo
Núñez
El barrio toma el nombre de la estación del Ferrocarril del Norte de Buenos Aires (hoy parte del ramal Tigre de la Línea Mitre), denominada en 1873 en homenaje al empresario Florencio Emeterio Núñez, donante de los terrenos para construirla y fundador del vecino pueblo (hoy barrio) de Saavedra.
Palermo
Debe su nombre a Juan Domínguez Palermo, nacido como Giovanni Domenico en esa ciudad de Sicilia. Llegó a Buenos Aires en 1587, a poco de fundada, y fue funcionario del Cabildo y ciudadano distinguido. Las tierras que adquirió fueron enseguida conocidas como Palermo, y cobraron protagonismo en tiempos de Juan Manuel de Rosas, quien fijó su residencia en la zona, donde hoy es el Parque Tres de Febrero, donde tomaba las decisiones importantes.
Parque Avellaneda
El barrio toma el nombre del Parque Presidente Dr. Nicolás Avellaneda, que homenajea a quien fuera mandatario entre 1874 y 1880. El espacio verde, tercero en extensión de la Ciudad, ocupa los terrenos de la antigua chacra Los Remedios, de la familia Olivera, y contiene al único casco de estancia que se conserva en suelo porteño.
Parque Chacabuco
El barrio comenzó a llamar así en 1903, tras la creación del Parque Chacabuco, uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad, que recuerda en su nombre a la batalla de Chacabuco, victoria del Ejército de los Andes liderado por José de San Martín ante el Ejército Realista en Chile.
Parque Chas
El más joven de los barrios porteños (fue oficializado como tal en 2005) y uno de los más peculiares por su laberíntico diseño debe su nombre a la familia Chas. Vicente Chas, concejal porteño, senador y presidente del Banco Hipotecario, era propietario de los terrenos que dieron origen al barrio en 1925. Encargó el proyecto a los ingenieros Armando Santiago Frehner y Adolfo Guerrico, con el objetivo de obtener más lotes que con la típica traza cuadricular, lo que redundaría en mayores beneficios económicos, y a la postre terminó configurando un excelente ejemplo de urbanismo para zonas residenciales.
Parque Chas
El desconcertante laberinto de Parque Chas.
Instagram @buenos_aires_desde_el_cielo
Parque Patricios
En 1902, la Municipalidad llamó Parque de los Patricios al espacio verde público creado sobre lo que habían sido los terrenos del Matadero de los Corrales, mudados justamente a Mataderos. La denominación homenajea al Regimiento de Patricios, formado en 1806 en el contexto de las invasiones inglesas, y que tuvo a Cornelio Saavedra como primer jefe. Rápidamente, la zona tomó el mismo nombre.
Puerto Madero
Hacia 1880, la falta de un puerto natural en Buenos Aires dificultaba cada vez más el comercio marítimo y la llegada y partida de pasajeros. El Gobierno convocó a varios expertos para encontrar una solución, y terminó eligiendo la propuesta por Eduardo Madero, sobrino del vicepresidente de Julio Argentino Roca, Francisco Madero. Su proyecto, complejo y costoso, implicaba la creación de una isla artificial con cuatro diques, dársenas de acceso para los barcos y los hoy característicos depósitos de ladrillo rojo.
A los pocos años, debido al tamaño de los buques y al creciente tráfico, el puerto de Madero quedó obsoleto. El Ejecutivo se inclinó por el proyecto con dársenas abiertas del ingeniero Luis Huergo, que había sido rechazado en un principio, y que sigue activo hasta nuestros días. En desuso durante décadas, el primer intento de gran puerto internacional siguió siendo llamado Puerto Madero, en honor a su ideólogo, y tuvo su reconversión en barrio de lujo en la década de 1990.
Recoleta
A comienzos del siglo XVIII, integrantes de la Orden de Hermanos Menores Recoletos fundaron un convento y una iglesia dedicada a Nuestra Señora del Pilar en lo que era una remota zona al noroeste de Buenos Aires. Esto motivó que aquellos pagos fueran llamados La Recoleta. En 1822, disuelta la orden, la Municipalidad creó en parte de esos terrenos un cementerio, que terminaría siendo uno de los símbolos de las élites agroganaderas, asentadas en el barrio luego del éxodo obligado de la epidemia de fiebre amarilla de 1871, que obligó a las clases pudientes a mudarse a terrenos más altos.
Retiro
Hoy es sinónimo de transporte público y contiene el contraste entre villa y antiguas mansiones. Pero centurias atrás, supo ser una zona alejada de la ciudad, donde a principios del siglo XVIII el gobernador Agustín de Robles instaló su lujosa Casa del Retiro en la esquina de las actuales Arenales y Maipú.
Kavanagh
El edificio Kavanagh, sinónimo del barrio de Retiro.
Jrivell
Saavedra
Único barrio con acta de fundación, su origen está ligado al barrio de Núñez: Florencio Emeterio Núñez creó el pueblo de Saavedra en las tierras que fueran de don Luis María Saavedra. El nombre homenajea al tío de este último, Cornelio, presidente de la Primera Junta en 1810.
San Cristóbal
El 28 de junio de 1869, la Legislatura de Buenos Aires creó la división parroquial de San Cristóbal, en una zona de quintas, con la particularidad de que tal templo no existía: recién fue inaugurado en 1884 en Jujuy entre San Juan y Cochabamba. Esto dio impulso al barrio, que se convirtió en zona obrera y tanguera y albergó a los talleres metalúrgicos de Pedro Vasena, escenario de las sangrientas jornadas de la Semana Trágica en enero de 1919, y los antiguos estudios de Canal 11.
San Nicolás
Un barrio con nombre algo difuso ya que su identidad se amalgama con el llamado Microcentro. Su denominación se origina en la Iglesia de San Nicolás de Bari, construida a fines del siglo XVIII donde hoy se encuentra el Obelisco. La cara norte del mayor símbolo porteño recuerda que "en este sitio en la torre de San Nicolás fue izada por primera vez en la ciudad la Bandera Nacional el 23 de agosto de 1812".
El templo fue demolido en 1931 y se reinauguró en 1935 en su actual ubicación de Santa Fe entre Uruguay y Talcahuano, oficialmente barrio de Retiro.
San Telmo
En los comienzos se llamó a la zona Alto de San Pedro, y constituía el límite sur de la ciudad. En 1813 se creó la división parroquial de San Telmo, con sede en la Iglesia de Nuestra Señora de Belén, hoy conocida como Parroquia de San Pedro González Telmo, ubicada en Humberto I entre Defensa y Balcarce, a metros de la Plaza Dorrego, concurrida por turistas de todas las nacionalidades.
Pero todo nace de una equivocación: Pedro González Telmo, sacerdote español beatificado en 1741 y considerado patrono de los navegantes, es confundido en el mundo hispanoparlante con San Erasmo de Formia, también llamado San Telmo y venerado por los marineros, a quien se le atribuye el fuego de San Telmo, un impresionante fenómeno atmosférico que se manifiesta como destellos de luz en el mar.
San Telmo Candombe
San Telmo tiene una fuerte relación con el candombe.
GCBA
Vélez Sársfield
El Poder Ejecutivo creó en 1895 la Parroquia de Vélez Sarsfield como subdivisión de Floresta, que se consolidaría como barrio en 1910. Homenajea en su nombre a Dalmacio Vélez Sarsfield, ministro de Hacienda de Bartolomé Mitre en 1862 y del Interior de Domingo Faustino Sarmiento en 1868, recordado principalmente por ser autor del Código Civil.
Versalles
El barrio toma el nombre de la estación del Ferrocarril del Oeste inaugurada en 1911 en las actuales Arregui entre Barragán y Manuel Porcel de Peralta, donde hoy se ubica el Paseo de Versalles. La denominación fue propuesta por José Guerrico, dueño de las tierras y futuro intendente de Buenos Aires, obnubilado por la belleza del Palacio de Versalles en las afueras de París.
Villa Crespo
El nombre del barrio homenajea a Antonio Crespo, segundo intendente de la Ciudad, quien apadrinó en 1888 la colocación de la piedra fundamental del edificio de la Fábrica Nacional de Calzados, ubicada en las actuales Acevedo y Padilla, que fue una de las principales impulsoras de la población de la zona.
Villa del Parque
En 1906, un loteo privado había denominado a la zona Ciudad Feliz, un nombre marketinero apuntado a atraer a los compradores. Sin embargo, prevaleció el nombre con el que era conocido la zona: Villa del Parque, debido a la cercanía con el vecino parque de Agronomía y a la abundante arboleda. Esto se cristalizó para 1907 con la inauguración de la estación homónima del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, hoy San Martín.
Villa Devoto
El barrio fue creado en 1889 por Antonio Devoto, comerciante italiano de renombre en la ciudad, miembro fundador del Hospital Italiano y artífice de varios hitos porteños, como el Edificio La Inmobiliaria de Avenida de Mayo. El Banco Inmobiliario, presidido por Devoto, presentó un proyecto de urbanización con bulevares y diagonales, que tenían nombres de ciudades europeas y americanas, en torno a una plaza, la actual Plaza Arenales.
Plaza Arenales Villa Devoto
La Plaza Arenales, el corazón de Villa Devoto.
GCBA
Villa General Mitre
En 1908, a dos años de la muerte de Bartolomé Mitre, una parte de Villa Santa Rita cambió de nombre para homenajear al polímata expresidente, en lo que todavía era una zona de quintas y pocas casas, dueña de una tranquilidad que permanece hasta nuestros días.
Villa Lugano
El barrio nació en octubre de 1908 de la mano de José Soldati, quien compró los terrenos al sur de Flores para lotearlos. Llamó al emprendimiento en honor a su ciudad natal, Lugano, en el cantón suizo del Tesino.
Villa Luro
Su nombre recuerda al empresario Pedro Olegario Luro, hijo del homenajeado por la avenida céntrica de Mar del Plata. Dueño de las tierras, impulsó la creación de un apeadero del ferrocarril para valorizarlas, lo que se concretó en 1911. Consolidada como nodo ferroviario por los varios ramales que pasaban por allí, la zona empezó a crecer y fue forjando la identidad que mantiene hasta hoy.
Villa Ortúzar
Su denominación homenajea al vasco Santiago Francisco de Ortúzar y Mendiola, quien compró las tierras en la década de 1860. Las loteó y arboló con eucaliptos y ombúes. El gran impulso llegó en 1888 con la creación de la escuela General Acha, en terrenos donados por el fundador.
Villa Pueyrredón
En 1888, poco después de la federalización de Buenos Aires, estas tierras pasaron de pertenecer al partido bonaerense de San Martín a conformar suelo porteño. En 1907, la estación Kilómetro 14 del Ferrocarril Central Argentino fue nombrada en honor al brigadier general Juan Martín de Pueyrredón, importante figura de las guerras de independencia, miembro del Primer Triunvirato, director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Luego, el resto de la zona tomaría el nombre.
Juan Martín de Pueyrredón
Juan Martín de Pueyrredón se destacó en las guerras de independencia.
Rafael del Villar
Como curiosidad, vale señalar que el municipio de General Pueyrredon, que homenajea el mismo prócer, determinó por ordenanza en 1985 que el apellido se escribe sin tilde, de acuerdo a su origen de la región francesa del Bearne. Para el barrio porteño, en cambio, nunca se estableció nada similar y en los textos oficiales aparece con acento escrito.
Villa Real
A menudo asimilado a Devoto, está entre los menos poblados de la ciudad. Su nombre surge de la (hoy desaparecida) estación ubicada en Irigoyen y Tinogasta, inaugurada en 1909, parte del ramal Sáenz Peña - Villa Luro, que conectaba al Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico (actual San Martín) con el Ferrocarril Oeste (actual Sarmiento).
La denominación de Villa Real surge de una quinta existente en las cercanías, llamada "Casa del Virrey", propiedad de Juan Pedro de Córdova. Allí se escondió el virrey Rafael de Sobremonte en su huida hacia Córdoba durante la Invasión Inglesa de 1806.
Villa Riachuelo
Este rincón sudoeste de la ciudad, muchas veces confundido con Villa Lugano, nació en 1888 a través de la Sociedad de Tierras General Pobladora, que abrió calles y vendió lotes en una zona alejada que, por la cercanía del curso de agua, comenzó a ser llamada Villa del Riachuelo. La llegada del ferrocarril a Lugano en 1908 le dio un mayor impulso a su crecimiento.
Villa Santa Rita
Tierra por excelencia de pasajes, debe su nombre a un oratorio particular, dedicado a Santa Rita de Casia, patrona de los desamparados e imposibles. La dueña de las tierras, que se extendían entre las actuales Concordia, Álvarez Jonte, Artigas y Gaona, eran propiedad de doña María Josefa Nicolasa del Corazón de Jesús Ramos Rodríguez de Garmendia y Alsina. Tras su muerte en 1878, se produjeron largos litigios legales por la herencia, hasta que finalmente se comenzó el loteo en 1889, año en que apareció por primera vez la denominación Villa Santa Rita.
Villa Santa Rita Pasajes
Villa Santa Rita, el barrio de los pasajes.
Sección Ciudad
Villa Soldati
Su historia está sólidamente vinculada a la de su barrio vecino, Villa Lugano. Se trata de otro emprendimiento del suizo José Soldati, esta vez con el propio apellido del fundador, creado en noviembre de 1908.
Villa Urquiza
Nació en 1887 como Villa Catalinas, nombre que proviene de la empresa Muelle de las Catalinas, que adquirió varias hectáreas al noroeste de la ciudad para rellenar con su tierra la zona de las actuales Leandro N. Alem y Paraguay, en el Bajo porteño. Una vez finalizada la tarea, se loteó y se trazó una villa que ganó fuerza en 1889 con la inauguración de la estación ferroviaria homónima del Ferrocarril Buenos Aires al Rosario, hoy ramal José León Suárez de la Línea Mitre.
Poco después, en 1901, al cumplirse el centenario del nacimiento de Justo José de Urquiza, la estación y el barrio cambiaron de nomenclatura para homenajear al caudillo entrerriano. Más de un siglo después, la estación de subte adyacente tomaría el nombre de su enemigo, Juan Manuel de Rosas.