Un estudio reveló que hablar varios idiomas beneficia a la longevidad: ¿a qué se debe?

Esta habilidad se asocia a un envejecimiento más lento según un estudio europeo. El uso constante de distintas lenguas fortalece funciones cognitivas claves para la salud mental.

  • Un estudio europeo identificó que quienes hablan varios idiomas presentan un envejecimiento más lento.
  • La investigación analizó a más de 86.000 personas y halló diferencias claras entre monolingües y multilingües.
  • El uso frecuente de distintas lenguas favorece la memoria, la atención y la flexibilidad cognitiva.
  • Los resultados se mantuvieron incluso después de considerar factores educativos, sociales y de salud.

Un nuevo trabajo científico volvió a poner en agenda el impacto del multilingüismo en la salud a largo plazo. Según esta investigación, la capacidad de usar más de un idioma no solo abre puertas culturales y laborales, sino que también se asocia con un envejecimiento más saludable y un menor deterioro cognitivo.

La longevidad depende de múltiples factores, tales como hábitos, alimentación, actividad física y estimulación mental. En ese sentido, los especialistas buscan desde hace años identificar qué comportamientos pueden proteger al organismo frente al paso del tiempo. Hablar varias lenguas, según este estudio, aparece como un elemento clave dentro de esa búsqueda.

La investigación se centró en adultos mayores de distintos países europeos y comparó su estado físico y cognitivo con su nivel de dominio lingüístico. Los datos mostraron una diferencia marcada entre quienes solo hablan su idioma natal y aquellos que utilizan uno o más idiomas adicionales en su vida diaria.

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Qué importancia tiene saber muchos idiomas para la longevidad

El estudio, publicado en la revista Nature Aging, analizó encuestas de 86.149 personas de entre 51 y 90 años de 27 países europeos. A partir de esos datos, se elaboró un modelo capaz de estimar si cada participante estaba envejeciendo más rápido o más lento de lo esperable según su edad, su salud y su estilo de vida.

Los resultados fueron contundentes, ya que las personas que solo hablaban una lengua tenían más del doble de probabilidades de mostrar un envejecimiento acelerado. En cambio, quienes hablaban al menos un idioma adicional redujeron ese riesgo hasta en un 54%. El efecto era aún mayor entre quienes dominaban tres o más lenguas.

Los investigadores observaron además un patrón dosis-respuesta, en dónde cuántos más idiomas utilizaba una persona, mayor era la protección. Este beneficio se mantuvo incluso cuando el análisis tomó en cuenta variables como educación, nivel socioeconómico, condiciones ambientales, salud física y contexto social o político.

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Según los autores, la explicación está en la actividad cognitiva que implica alternar entre distintos sistemas lingüísticos. Hablar varias lenguas exige activar y desactivar estructuras mentales constantemente, lo que refuerza la memoria, la atención y la elasticidad mental. Son habilidades que suelen deteriorarse con la edad, pero que el multilingüismo ayuda a preservar.

El estudio también desarrolló un “reloj de envejecimiento bioconductual”, una herramienta que considera indicadores positivos, como buena memoria o capacidad funcional, y negativos, como hipertensión, enfermedades cardíacas o dificultades sensoriales. En este sentido, también se observó que el multilingüismo actuaba como un factor protector independiente.

En conjunto, los hallazgos respaldan la idea de que estudiar y utilizar varios idiomas no solo facilita la comunicación y el acceso cultural, sino que contribuye a mantener el cerebro activo y resiliente durante más tiempo, favoreciendo un envejecimiento más sano.

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