La NASA volvió a postergar el lanzamiento del Artemis II para marzo

La agencia espacial estadounidense finalizó con éxito un ensayo general con agua del cohete SLS y la nave Orión. Aunque se detectaron fallas técnicas, los equipos consideran que el cronograma habilita una nueva ventana de lanzamiento para el primer vuelo tripulado del programa Artemis.

La NASA concluyó en la madrugada del martes un ensayo general con agua para la misión Artemis II, una prueba de prelanzamiento fundamental para el primer vuelo tripulado del programa que busca regresar a la Luna. Durante el operativo, los equipos lograron cargar propelente criogénico en los tanques del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), completar las tareas de cierre de la nave Orión y vaciar el cohete de manera segura.

El ensayo, diseñado para identificar posibles fallas antes del despegue, se extendió durante dos días y permitió cumplir gran parte de los objetivos previstos, pese a una serie de contratiempos técnicos. A partir de los resultados preliminares, la NASA informó que marzo aparece ahora como la fecha más temprana posible para intentar el lanzamiento de la misión de prueba.

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El cambio en el cronograma dejó sin efecto la fecha prevista para febrero y modificó la planificación de la tripulación. Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen, saldrán de la cuarentena iniciada el 21 de enero en Houston y volverán a ingresar al aislamiento sanitario unas dos semanas antes de la nueva fecha que se defina para el despegue.

La cuenta regresiva del ensayo comenzó el 31 de enero por la noche. Las bajas temperaturas registradas en el Centro Espacial Kennedy obligaron a retrasar el inicio de las operaciones de carga, mientras los ingenieros verificaban el impacto del frío en los sistemas. Durante el llenado de los tanques, se detectó una fuga de hidrógeno líquido en una interfaz de la etapa central del cohete, lo que demandó varias horas de trabajo y ajustes en el flujo del propelente.

A pesar de estos inconvenientes, los equipos lograron completar la carga de combustible tanto en la etapa central como en la etapa de propulsión criogénica provisional. Sin embargo, una prueba de cuenta regresiva terminal se detuvo automáticamente a pocos minutos del final debido a un nuevo pico en la tasa de fuga de hidrógeno.

Además, fue necesario reapretar una válvula vinculada a la presurización de la escotilla del módulo de tripulación Orión, y se registraron demoras en las operaciones de cierre, junto con fallas intermitentes en los canales de comunicación de audio entre los equipos de tierra.

Con marzo como horizonte posible, la NASA revisará en detalle todos los datos del ensayo, corregirá los problemas detectados y repetirá pruebas antes de anunciar una fecha oficial de lanzamiento. La agencia reiteró que la seguridad de la tripulación seguirá siendo la prioridad central de la misión.

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