La microbiota intestinal es cada vez más analizada y estudiada debido a que existe una profunda relación entre su condición y la posible aparición de un gran número de enfermedades. En este sentido, científicos de la Universidad de Harvard descubrieron un nuevo tipo de bacteria presente en la microbiota que se “come” el colesterol de nuestro organismo y, a su vez, que podría existir una importante relación entre su escasez y la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares.
La investigación, publicada en la revista científica Cell, reveló que los científicos encontraron una comunidad de bacterias que literalmente se alimentan del colesterol que se ubica a nivel intestinal. Los resultados se obtuvieron luego de que miembros del laboratorio Ramnik Xavier, estudiaran los metabolitos y genomas microbianos de más de mil 400 personas.
Fue en su microbiota intestinal que encontraron un tipo de bacteria llamada Oscillibacter las cuales son capaces de captar y metabolizar el colesterol de su entorno. Desde este lugar, se observó que aquellos participantes con mayores niveles de esta bacteria a nivel intestinal también manifestaban niveles más bajos de colesterol.
Por su parte, el cuerpo de investigadores logró identificar el mecanismo de acción de estas bacterias, por lo que se podrían plantear intervenciones terapéuticas específicas para ayudar a disminuir el colesterol. Cabe mencionar que el colesterol elevado es tenido en cuenta como una condición que genera preocupación pues suele ser una de las principales causas de la aparición de diversos males cardiovasculares, tales como infartos, accidentes cerebrovasculares, enfermedad arterial periférica, entre otros malestares.
Por esta razón, descubrir la conexión que existe entre sus niveles elevados y la microbiota intestinal invita a encontrar nuevas maneras de combatirla.
La microbiota intestinal, constituida por billones de microorganismos que reposan en el tracto digestivo, desempeña roles esenciales en la salud y el bienestar general. Sus funciones principales incluyen:
- Digestión: Ayuda a la descomposición de fibras y otros compuestos que el cuerpo humano no puede digerir por sí solo, simplificando la absorción de nutrientes esenciales.
- Sistema inmunitario: La microbiota intestinal juega un papel crucial en el desarrollo y la funcionamiento del sistema inmune. Ayuda a proteger contra patógenos externos al competir por espacio y nutrientes, y provoca la producción de anticuerpos.
- Producción de vitaminas: Algunas bacterias del intestino son responsables de la producción de vitaminas esenciales, como la vitamina K y algunas vitaminas del complejo B.
- Regulación metabólica: La microbiota intestinal posee influencia en el metabolismo del hospedero, afectando variables como el peso corporal, la regulación de la glucosa y el metabolismo de lípidos.
- Protección contra enfermedades: Un equilibrio saludable de la microbiota intestinal puede proteger contra muchas enfermedades, incluyendo dolencias inflamatorias intestinales, diabetes tipo 2, y ciertos tipos de cáncer.
- Salud mental: Existe un vínculo creciente entre la microbiota intestinal y la salud mental, reconocido como el eje intestino-cerebro. Se ha encontrado que nuestra microbiota puede impactar en el estado de ánimo y el comportamiento, y está conectada con condiciones emocionales como la depresión y la ansiedad.
La dieta, el estilo de vida, el uso de antibióticos y otros factores pueden influir de manera crucial en la composición y la función de la microbiota, subrayando la importancia de cuidar nuestro ecosistema microbiano interno.