Turismo: si querés alejarte de todo y descansar, este es el pueblito argentino ideal

Caminos rurales y desconexión asegurada: este rincón escondido invita a conocerlo y enamorarse del silencio y el aire de montaña.

  • Si buscás una escapada lejos de los principales circuitos turísticos, Aicuña es el destino perfecto.

  • Ubicado cerca de Villa Unión, en La Rioja, el pueblo está casi detenido en el tiempo: no tiene hoteles de lujo ni atracciones turísticas masivas.

  • Sus calles, con construcciones irregulares, son la demostración de un tipo de arquitectura autóctona que vale la pena caminar.

  • El tipo de hospedaje también es tradicional: el lugar más popular está administrado por una vecina del lugar, que aloja y cocina comidas típicas.

Todavía existen rincones del país que resisten al mapa tradicional de escapadas y al turismo masivo. Un ejemplo perfecto es Aicuña, un pequeño pueblo del norte argentino que permanece casi detenido en el tiempo, alejado del ruido urbano. Ideal para quienes buscan desconectar: este destino ofrece silencio, historia y una postal natural que impacta a todos sus visitantes.

Si la idea es virar al norte, Aicuña es un destino poco conocido y visitado. Separado de los ya famosos Tilcara o Purmamarca, este lugar tiene poco turista y calles de tierra, un trazado irregular y un ritmo pausado, porque sus habitantes conservan rutinas ancestrales. Acá no hay apuro: hay montaña y cielo abierto.

Dónde queda Aicuña

Aicuña se encuentra ubicado en la provincia de La Rioja, en pleno norte del país, a una altura que oscila entre los 1500 y los 1800 metros sobre el nivel del mar. El pueblo está ubicado a 60 kilómetros de la ciudad de Villa Unión. El espacio está completamente rodeado de cerros, lo que explica en parte su aislamiento y, a su vez, su encanto.

El pueblo creció adaptándose a la geografía montañosa. Es por esto que su calle principal es curva y las casas están construidas en zigzag, siguiendo la forma natural del terreno. Ese diseño, extraño para las ciudades del centro del país que no poseen montañas, rompe con el clásico damero y refuerza la sensación de estar en un lugar distinto. La receta justa para descansar y desconectar en vacaciones.

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aicuña

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Qué puedo hacer en Aicuña

La actividad principal es simple pero disfrutables: caminar. Recorrer los alrededores de Aicuña permite conocer a sus habitantes y apreciar la mezcla de algarrobos y nogales, que contrastan con la aridez de los cerros riojanos. El paisaje invita a sacar fotos pero también a sentarse un rato y contemplar.

No hay grandes hoteles ni complejos turísticos. La experiencia es más rural. El hospedaje más conocido es Hostal La Casa, atendido por una vecina del pueblo, donde se puede dormir, probar comida casera y conocer historias locales.

Aicuña también es conocida por un dato que despertó el interés de investigadores de todo el país: durante años se registró un porcentaje inusualmente alto de personas con albinismo en su población, un fenómeno genético poco frecuente que forma parte de la identidad histórica del lugar.

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la rioja

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Cómo llegar a Aicuña

Desde la Ciudad de Buenos Aires, el acceso principal es por la Ruta Nacional 40, que atraviesa buena parte del oeste argentino. Primero hay que tomar la Autopista 25 de Mayo y dirigirse a la Ruta Nacional 9 hasta Rosario. Atravesar Córdoba, y desde la ciudad de La Rioja hay que dirigirse hacia la zona de la Cuesta de Miranda.

Al llegar al paraje Las Higueritas, un desvío de tierra (que está bien señalizado) esto marca el inicio de los últimos diez kilómetros. Es un tramo que exige manejar con precaución, pero el paisaje rocoso vale la pena. En auto, el viaje es de alrededor de 14 horas, por lo que un ómnibus de larga distancia entre Retiro y La Rioja y luego un transporte interno puede ser una opción pertinente.

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