En el noroeste de La Rioja, uno de los caminos más emblemáticos del país se transforma en una experiencia visual única. La Ruta Nacional 40, que recorre miles de kilómetros a lo largo de Argentina, encuentra en este tramo un corredor escénico de gran valor geológico, histórico y turístico. En medio de montañas, valles y quebradas, se revela un paisaje de fuertes contrastes y biodiversidad notable.
Esta región, ubicada entre valles como Antinaco-Los Colorados y el Valle del Bermejo, se destaca por sus laderas rojizas, altas paredes rocosas y la presencia constante del viento, que modela formas caprichosas en los acantilados. La vegetación del entorno, compuesta por jarillas, cardones y otras especies adaptadas al clima árido, aporta un matiz verde oscuro al terreno erosionado por siglos.
En este tramo cordillerano, entre curvas y contracurvas, se encuentra Cuesta de Miranda, una de las joyas naturales del oeste riojano. Este paso se extiende por 12 kilómetros de camino asfaltado que trepa hasta alcanzar los 2020 metros sobre el nivel del mar, conectando los destinos de Villa Unión y Chilecito.
Cuesta de Miranda
Este lugar atrae a los amantes de la naturaleza y la aventura, ofreciendo diversas opciones de exploración.
Turismo La Rioja
Dónde queda Cuesta de Miranda
La Cuesta de Miranda está situada a unos 60 kilómetros de Villa Unión, siguiendo la Ruta Nacional Nº 40 en dirección sur hacia Chilecito. Es uno de los sectores más pintorescos de esta ruta legendaria, ya que atraviesa un antiguo paso de montaña esculpido entre paredones rojizos, gargantas profundas y vegetación xerófila.
Durante su ascenso, la ruta acompaña al río Miranda, que serpentea por el valle y da nombre al lugar. Este curso de agua traza una quebrada natural que conecta diferentes sistemas geográficos de la región, confluencia de colores, texturas y relieves. En el recorrido, se encuentran parajes como Las Trancas, desde donde es posible internarse en senderos menos transitados, ideales para caminatas y avistaje de aves.
Cuesta de Miranda
El Mirador, ubicado en el punto más alto de la cuesta, es uno de sus principales atractivos.
Turismo La Rioja
Qué puedo hacer en Cuesta de Miranda
Además de recorrerla en vehículo, quienes visitan la zona suelen detenerse en puntos estratégicos para disfrutar del entorno, tomar fotografías o iniciar caminatas guiadas. El Zaguán, una formación rocosa ubicada en Las Trancas, es uno de los accesos más populares al lecho del río Miranda, que ofrece cascadas naturales y piletas de agua cristalina aptas para el baño en determinadas épocas del año.
Otro de los atractivos es la posibilidad de realizar trekking por el antiguo Camino del Inca, que atraviesa quebradas y antiguos pasos de montaña. Este sendero permite redescubrir zonas utilizadas históricamente como corredores comerciales y culturales, además de brindar vistas panorámicas de gran impacto visual.
En lo alto de la cuesta, en un sector conocido como Bordo Atravesado, se alcanza el punto más elevado del recorrido. Desde allí, el paisaje se abre en todas direcciones y se vuelve posible observar cóndores en pleno vuelo, junto a otras especies andinas. La experiencia combina naturaleza, aventura e historia local.
Cómo llegar a Cuesta de Miranda
Para arribar a la Cuesta de Miranda se puede partir desde Villa Unión o desde Chilecito, dependiendo del punto de partida. La vía principal es la Ruta Nacional Nº 40, que se encuentra en buen estado y totalmente asfaltada en este sector. El recorrido incluye curvas pronunciadas y sectores de cornisa, por lo que se recomienda precaución al conducir.
Desde Villa Unión, el trayecto hacia la cuesta es más directo y comienza a revelar paisajes montañosos apenas se deja atrás la ciudad. En cambio, desde Chilecito el acceso incluye un recorrido algo más largo, aunque igualmente pintoresco, que permite apreciar la transición de los valles hacia la zona montañosa.
Para quienes deseen explorar más a fondo, se aconseja contratar guías locales habilitados, especialmente si se quiere realizar excursionismo o conocer sitios históricos como La Pelea, una quebrada donde en 1867 se libró un enfrentamiento armado entre fuerzas locales.