En la provincia de Entre Ríos, un rincón del litoral argentino conserva como pocos la armonía entre agua, tierra y vida silvestre. Se trata de un territorio moldeado por el ritmo natural del río Paraná, donde las crecidas marcan el pulso del paisaje y las especies encuentran refugio en un hábitat único. Islas, lagunas, riachos y barrancas forman parte de una escenografía tan cambiante como vital, que sirve de hogar a ejemplares típicos de la selva misionera y del Chaco.
La riqueza de este entorno no solo se mide en biodiversidad. La historia humana también ha dejado su huella: desde la presencia ancestral del pueblo chaná hasta la llegada de inmigrantes europeos, que trazaron rutas ganaderas y asentaron poblados a la vera del río. Esta fusión entre lo natural y lo cultural ha hecho de la región un espacio de enorme valor ecológico y simbólico.
En este contexto se encuentra el Parque Nacional Pre-Delta, una de las áreas protegidas más vírgenes del país. Declarado Sitio Ramsar y Área de Importancia para la Conservación de Aves (AICA), su superficie de 2.604 hectáreas representa una muestra clave del ecosistema del Delta e Islas del Paraná.
Parque pre delta
Turismo Argentina
Dónde queda Parque Nacional Pre-Delta
El Parque se ubica en el extremo sur de la provincia de Entre Ríos, a unos 6 kilómetros de la ciudad de Diamante. Forma parte de la ecorregión Delta e Islas del Paraná, una de las más ricas en biodiversidad del país. El gran río Paraná es el principal artífice de este paisaje: con sus sedimentos arrastrados desde el norte argentino, da forma a nuevas islas y transforma constantemente el territorio.
La ubicación estratégica convierte al área en un punto clave de tránsito de especies entre distintas regiones ecológicas, actuando como un verdadero corredor de biodiversidad. Así, animales y plantas propios del Chaco y la Selva Paranaense encuentran allí un espacio de transición y coexistencia.
Creado en 1991 por la Ley N° 24.063, el Parque tiene como objetivo preservar un sector representativo de este delta fluvial y sus ambientes asociados, en un estado lo más cercano posible al original.
Qué puedo hacer en Parque Nacional Pre-Delta
El Parque ofrece senderos autoguiados, espacios de observación y muelles desde donde es posible internarse en la calma de los humedales. Las caminatas permiten recorrer sectores de selva en galería, bordes de lagunas y pastizales, en los que la vida silvestre se deja ver sin dificultad.
Uno de los sitios más destacados es La Azotea, una barranca natural desde donde se aprecian paisajes abiertos y una rica avifauna. Allí es común observar especies como el celestino, el brasita de fuego y el frutero imperial. En las lagunas internas, los irupés de grandes hojas flotantes crean un espectáculo visual que varía con las estaciones.
Entre las especies protegidas se encuentran el lobito de río y el yacaré overo, ambos en riesgo de extinción. También se registra una notable presencia de peces: se han identificado unas 185 especies, entre ellas sábalos, dorados y surubíes. Las aguas abiertas albergan además aves como garzas, patos, cigüeñas y martines pescadores, este último elegido como emblema del Parque por su destreza y tenacidad.
Para los amantes de la fotografía o la observación de aves, la zona representa un paraíso. No se requiere experiencia previa, y la accesibilidad del Parque lo convierte en una opción atractiva tanto para naturalistas como para visitantes ocasionales.
Parque pre delta 3
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Cómo llegar a Parque Nacional Pre-Delta
El acceso principal al Parque se encuentra a tan solo 15 minutos en auto desde Diamante, por caminos rurales que bordean el río. Desde la ciudad de Paraná, capital entrerriana, el trayecto es de aproximadamente una hora, mientras que desde Buenos Aires, se estima un viaje de cinco a seis horas por la Ruta Nacional 12.
Durante la época de crecidas o lluvias intensas, algunas zonas pueden volverse intransitables, por lo que se recomienda consultar el estado de los caminos antes de emprender el viaje. La mejor época para visitar el Parque es entre otoño y primavera, cuando las temperaturas son más agradables y los niveles de agua permiten explorar más sectores.
El ingreso es gratuito y está permitido el ingreso con vehículos particulares. En el área de uso público se pueden realizar picnics y descansar en zonas habilitadas, siempre respetando las indicaciones del personal de guardaparques.