Esta rutina de ejercicios es perfecta para arrancar el día si tenés más de 50 años.
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Hacer actividad física es clave para las personas que tienen más de 50 años.
Existen ejercicios fáciles que estimulan tanto el cuerpo como la mente.
Son perfectos para hacer por la mañana y empezar el día con energía.
Se trata de caminar, hacer estiramientos suaves, practicar yoga, trabajar la coordinación cruzada y ejercitar las manos.
Mantenerse activo es importante en todas las etapas de la vida, pero más aún después de los 50 años, cuando el cuerpo empieza a perder fuerza y masa muscular. En este sentido, existen ejercicios fáciles que pueden sumarse a la rutina y son perfectos para hacer a la mañana, antes de arrancar el día.
Según los expertos, hacer deporte no solo es bueno para la salud física, sino también para la mental. El ejercicio regular ayuda a bombear más sangre al cerebro y estimula la producción de neurotransmisores, lo que se traduce en una mejor memoria y capacidad de concentración.
Unos pocos minutos de actividad física cada mañana son suficientes para romper el sedentarismo y empezar a ver resultados. Lo mejor es que se trata de ejercicios sencillos, que no requieren equipamiento especial y pueden hacerse en casa, además de adaptarse a distintos niveles de dificultad.
EJERCICIOS PERSONAS MAYORES
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Los ejercicios físicos para hacer a la mañana si tenés más de 50 años
Caminata: salir a caminar durante 10 o 15 minutos es una de las maneras más efectivas de activar el cerebro. Los expertos recomiendan hacerlo con “conciencia plena”, es decir, prestando atención al entorno, la respiración y los movimientos de los pies.
Estiramientos suaves: elongar los músculos y mover las articulaciones ayuda a mantenerse flexible y prepararse para afrontar el día. Se aconsejan ejercicios simples como mover el cuello de un lado a otro, subir y bajar los hombros y hacer inclinaciones de torso.
Ejercicios de coordinación cruzada: trabajar la coordinación entre ambos hemisferios del cerebro es muy beneficioso para la memoria. Por ejemplo, se puede tocar la rodilla izquierda con la mano derecha y viceversa, alternando los dos movimientos de manera fluida.
Yoga y respiración profunda: estas técnicas ayudan a reducir el estrés y mejorar el funcionamiento del cerebro. Se recomiendan posturas sencillas y aptas para principiantes, como la del niño o la montaña, acompañadas de respiraciones profundas, conscientes y pausadas.
Ejercicios para manos: mover los dedos de forma coordinada también favorece la memoria y la agilidad mental. Por ejemplo, se puede tocar con el pulgar la punta de cada dedo de la misma mano, tratando de hacerlo rápidamente.