Es una práctica común la de tirar la cáscara cuando comemos una fruta o verdura. Generalmente, consideramos estos residuos del alimento como basura, aunque recientemente se reveló un truco casero que sirve para aprovechar la de la cebolla como ingrediente para las comidas.
La cebolla cuenta con múltiples propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo: mejora la circulación, diurética, además de favorecer las digestiones, al eliminar las toxinas y fermentos que producen en el estómago. La cáscara, por su parte, ayuda a combatir el envejecimiento celular, además contribuye a fortalecer el sistema inmunológico.
Asimismo, contiene quercetina, un flavonoide útil para aliviar dolores musculares, de articulaciones y la mejora de la salud cardiovascular general, así como la del sistema digestivo. Por otro lado, algunas investigaciones sugieren que también puede contribuir a la regulación de la presión arterial, al mantener en niveles óptimos el colesterol. En este marco, existe una infusión que es ideal para aprovechar todas sus propiedades, y es muy sencilla de preparar.
Infusión de cáscara de cebolla
Para disfrutar de esta infusión, hay que limpiar con abundante agua las cáscaras e infusionarlas durante unos 10 minutos. Como resultado, se forma un líquido que puede tomarse entre una y dos veces al día. Asimismo, se puede emplear de otras múltiples maneras, por ejemplo, en enjuagues bucales, uso tópico o baños en los pies o cabello.
Otras formas de aprovechar este tipo de restos es en encurtidos, al sumergirlas en una mezcla de vinagre y sal, o mismo como condimento en polvo para platos y otras preparaciones, al introducirlas al horno hasta que queden seca, para luego triturarlas.