Las profecías autocumplidas son interpretaciones anticipadas que hacemos de lo que va a ocurrir, en base a nuestras creencias previas. Tienen que ver con el sentido que le damos a algo, y no con la realidad objetiva. El tema es que terminan condicionando lo que pasa después.
Que uno llegue a creer algo, no significa que exista, pero al creerlo podemos hacer que llegue a existir, tanto si estas creencias juegan a favor como en contra nuestro.
Un claro ejemplo puede ocurrir cuando pensás que algo no te va a salir bien, ya sea un examen, una presentación en el trabajo, o una reunión importante. Comenzás a sentir ansiedad, te cuesta más concentrarte, y cuando llega el día, tal vez no estás preparado o dormiste mal, tenés muchos nervios, y se termina confirmando el pensamiento inicial de que iba a salir mal.
En cambio, si nuestra expectativa es positiva, pondremos más esfuerzo, aumentando la probabilidad de un mejor resultado. Todos estos sesgos de pensamiento son muy frecuentes y pueden llevarnos al autoboicot y afectar nuestra autoestima.
Si esto te cuesta y te afecta mucho, no dudes en consultar con profesionales de la salud mental.
Contexto.Psi es una organización formada por psicólogas de la Universidad de Buenos Aires con el objetivo de promover la importancia de la salud mental con perspectiva de género y de derechos humanos, con foco en la psicoeducación y la atención psicológica.