El periodista Samuel 'Chiche' Gelblung, de 82 años, regresó a la televisión en silla de ruedas en los estudios de Crónica TV, luego de una internación de 29 días en el Sanatorio Mater Dei a causa de una trombosis que derivó en una crisis cardiovascular.
El conductor recibió un afectuoso homenaje por parte de sus compañeros de programa y del analista Eduardo Miguel Prestofelippo, más conocido como 'El Presto'. Durante la emisión, el equipo celebró su recuperación con aplausos y un brindis, gestos que el agasajado agradeció con humor. "Cada dos años tengo que enfermarme para que me hagan esto", expresó ante las cámaras.
El periodista remarcó la profunda vocación que mantiene por su trabajo en los medios de comunicación, a tal punto que confesó que le gustaría estar cubriendo el Mundial en Estados Unidos. Cuando sus colegas le preguntaron si extrañó la actividad durante los días de ausencia, su respuesta fue contundente: "Sí. A esta profesión tenés que extrañarla siempre, si no, no la podés hacer. Tenés que extrañarla, tenés que sentirla".
La complicación médica comenzó a raíz de una descompensación severa que se sumó a un accidente doméstico previo en su vivienda. El cuadro clínico requirió cuidados intensivos y la posterior colocación de dos stents en una de sus piernas para lograr la completa la estabilización de su salud.
El periodista rechazó los pronósticos fatalistas sobre su estado de salud
El comunicador revivió los momentos iniciales de su hospitalización y expuso el crudo comentario que recibió de un profesional de la salud. "El primer médico que me vio me dijo: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’", relató el conductor frente a la cámara con seriedad.
La afirmación provocó el enfado del periodista, quien manifestó una abierta disconformidad con ese trato hacia los pacientes en situaciones críticas. "Pero yo no me sentía así. No tengo perdón para ese tipo, porque nadie le puede decir así a un paciente. En todo caso que diga: ‘Estás jorobado’", sentenció con visible indignación.
Gelblung también describió la controversia que aconteció en el quirófano entre los especialistas que atendieron su emergencia. Según sus palabras, se produjo una disputa en tiempo real entre el cirujano vascular, comprometido con la salvación de su pierna, y el traumatólogo, quien evaluaba la necesidad de una amputación.
A pesar de la gravedad del escenario, el conductor asumió la posibilidad de una pérdida anatómica con entereza. "Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie lo perdía. Se lo dije a mi mujer", reveló el cronista, quien completó su testimonio con una última reflexión personal: "Me lo tomé con naturalidad y con mucha valentía. Me sorprendí de mí mismo".