Aunque habitualmente se cree que los maullidos son un método de comunicación entre los gatos, en realidad no es así: estos sonidos tan particulares de los felinos están dirigidos únicamente hacia los humanos.
Aunque habitualmente se cree que los maullidos son un método de comunicación entre los gatos, en realidad no es así: estos sonidos tan particulares de los felinos están dirigidos únicamente hacia los humanos.
Son capaces de emitir diferentes tipos de maullidos, que dependerá de distintas variables, según qué quieran comunicar, pedir o, incluso, a quién se estén refiriendo.
Como en todo, hay una excepción: los gatos bebés sí intentan comunicarse con su madre a través de los maullidos.
El "miau", la onomatopeya con la que se suele identificar al maullido, viene del antiguo Egipto, ya que "miu" significaba gato.