Muchas veces suele aparecer contracturas musculares en el cuerpo que son de varios factores. Esta son contracciones involuntarias y continuadas de un músculo que provoca un dolor al realizar un movimiento y, en los casos más graves, el dolor puede permanecer mientras estamos en reposo. En este sentido, conoceremos qué es mejor: aplicar frío o calor.
Las zonas más frecuentes de las contracturas musculares son la cervical, en la parte posterior del cuello, y la lumbar, que origina el dolor de lumbago. Las causas de estas son los sobreesfuerzos, las malas postura e incluso la exposición a corrientes de aire.
Sin embargo, no son los únicos motivos porque también pueden darse por accidentes como el clásico latigazo cervical cuando recibimos un impacto por detrás en el auto. Este origina una fuerte contractura como así también, dolor en la zona cervical que puede permanecer por unos meses o incluso por un periodo superior.
Qué hace mejor al cuerpo cuando tenés una contractura: colocar frío o calor
Si bien es cierto que lo mejor para las contracturas son los antiinflamatorios como el ibuprofeno, y los relajantes musculares, existen otro métodos que también pueden ayudar a eliminarlas. En este sentido, expertos recomiendan que colocar calor suave y seco en la zona alivia la contractura y ayuda a relajar el músculo. Por su parte, el frío suele ser contraproducente para las contracturas.
En caso de que sena contracturas suaves, se puede intentar aliviarlas con pomadas o geles tópicos. Además, se sugiere colocar calor en la zona con una manta eléctrica o bolsa de agua caliente. En caso de que no desaparezca, se recomienda visitar a un médico para una correcta evaluación del caso.