Por qué los mamíferos tienen la postura erguida según un estudio de Harvard

Investigadores de la casa de estudios norteamericana revelan detalles sobre cómo los estos animales pasaron de una postura reptiliana a una posición erguida a través de un análisis de fósiles y modelos biomecánicos. Descubre cómo eventos históricos y cambios anatómicos influyeron en este proceso evolutivo clave.

Este artículo explora cómo los primeros mamíferos lograron desarrollar una postura erguida, un cambio decisivo en su historia evolutiva. A través de avanzados modelos digitales y un detallado análisis de fósiles, científicos de Harvard han revelado que este proceso fue mucho más complejo y tardío de lo que se creía, influenciado por eventos significativos como la extinción del Pérmico-Triásico.

La investigación publicada en Science Advances destaca cómo la evolución de la postura erguida permitió a los mamíferos una mayor adaptabilidad y éxito evolutivo. Inicialmente, los antepasados de éstos mostraban una posición similar a la de los reptiles, con extremidades extendidas hacia los lados. Este cambio, según el investigador Peter Bishop, implicó que hubo una reorganización significativa de la anatomía y función de las extremidades, marcando un punto clave en la evolución de los sinápsidos, el grupo que incluye a estos animales. Te contamos más detalles a continuación.

Qué dice el estudio de Harvard sobre el origen de la postura erguida en los mamíferos

Usando avanzados modelos biomecánicos y datos fósiles, el equipo de Harvard analizó cómo ocurrió esta transformación. Los resultados indican que la evolución de la postura erguida fue un proceso no lineal y más complejo de lo esperado. La investigadora Stephanie Pierce y su equipo observaron especies actuales, desde el lagarto tegu hasta el galgo, para entender cómo la anatomía influye en la postura y locomoción de los animales, y así rastrear la transición evolutiva desde los sinápsidos hasta los mamíferos actuales.

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El equipo también examinó fósiles de ocho especies de distintos periodos y continentes, que abarcan unos 300 millones de años. Entre los que se destacan el Megazostrodon y el Lycaenops, especies clave en la evolución mamífera. A través de modelos digitales, los científicos simularon cómo sus extremidades interactuaban, calculando la fuerza que ejercían sobre el suelo. Esto ayudó a entender su capacidad locomotora y cómo cada postura beneficiaba a las distintas especies en sus entornos.

Bishop resaltó que la fuerza que una extremidad puede aplicar sobre el suelo es esencial para el rendimiento locomotor. Esta fuerza determina la capacidad de un animal para correr, girar o mantener el equilibrio. Los investigadores crearon un “espacio de fuerza factible” tridimensional que permite evaluar la eficiencia de las extremidades en especies extintas, proporcionando una visión más completa de la evolución de la locomoción.

La investigación también marca un avance en el uso de técnicas digitales para estudiar fósiles. El concepto de “espacio de fuerza factible” es común en ingeniería biomédica desde los años 90, pero es la primera vez que se aplica a fósiles. Además, el equipo desarrolló herramientas computacionales específicas para observarlos, permitiendo a otros paleontólogos analizar la evolución y movilidad de especies extintas.

Los hallazgos sugieren que algunas especies, como los caimanes, podían alternar entre posturas extendidas y erguidas, mientras que otras mantuvieron posturas despatarradas antes del surgimiento de los mamíferos. La postura erguida parece haber evolucionado más tarde de lo asumido, posiblemente en el ancestro común de los mamíferos terios, que incluye a marsupiales y placentarios.

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