Este viernes se celebra el Día Nacional del Asado y en este artículo te sugerimos 10 parrillas para disfrutar de uno de los platos preferidos de los argentinos con propuestas especiales.
Opciones para disfrutar de uno de los platos preferidos de los argentinos con propuestas especiales.
Este viernes se celebra el Día Nacional del Asado y en este artículo te sugerimos 10 parrillas para disfrutar de uno de los platos preferidos de los argentinos con propuestas especiales.
Desde que se instaló en Villa Adelina hace treinta años, El Retorno es una referencia de esta ruta gastronómica para quienes buscan una amplia variedad de platos y carnes a la parrilla.
Los cortes: Para festejar el Día Nacional del Asado, el 11 y 12 de octubre van a ofrecer un costillar de asado elaborado en una parrilla que combina carbón con leña de quebracho. Además, cuentan con su menú habitual y uno de los cortes que más sale es la tira de asado que tiene entre 3 y 4 centímetros de grosor y cuyos tiempos de cocción son rápidos, ya que este corte se caracteriza por hacerse vuelta y vuelta.
Las porciones en crudo pesan unos 450 gramos y se pueden acompañar de cualquiera de las guarniciones del menú, aunque marida perfecto con unas buenas papas fritas, un puré de papá o una ensalada.
Dónde: Avenida de Mayo 329, Villa Adelina.
Ubicada en el creciente polo gastronómico de Mataderos, Parrilla La Vuelta replica los asados caseros al ofrecer, además de los cortes favoritos de todos, algunos fuera de lo común, de esos que se piden al carnicero de confianza. La tranquilidad del barrio completa una propuesta en la que los comensales se sienten en casa, mientras disfrutan de las carnes y ensaladas caseras que no se encuentran en otros lados.
Los cortes: Los cortes que distinguen a la parrilla son la marucha y la arañita. Ambos son tiernos y suelen servirse jugosos. Para eso, se cocinan pocos minutos de cada lado y se utilizan brasas incandescentes con la parrilla baja: la grasa se dora y se funde, lo que les otorga gran sabor. Se sugiere una guarnición de papas fritas o alguna ensalada de hojas verdes. Como bebida, el Vermut Rosado o Rojo maridan muy bien.
Dónde: Montiel 1593, Barrio Naón, Mataderos.
La carta de Mago pone en valor los sabores tradicionales de la gastronomía argentina y ofrece platos elaborados con ingredientes de temporada. Cuenta, además, con una exclusiva carta de vinos -diseñada por la reconocida sommelier Marcela Rienzo- que invita a probar cepas de todas las regiones vitivinícolas del país que combinan a la perfección con un buen asado argentino.
Los cortes: Para todos los platos que se cocinan en Mago se utilizan los fuegos y las brasas. Entre los cortes ofrecidos en su menú -que se renueva cada estación-, hay entraña, ceja, ojo de bife, asado americano y asado de cerdo braseado y laqueado con mostaza y miel. Tanto los dos tipos de asados como el T Bone se sugieren para compartir y se pedir con papas en triple cocción, que se sirven solas, con polvo de ají colorado, polvo de jamón crudo o provenzal, o los espárragos y zucchini a la chapa con ajo frito y sésamo tostado.
Dónde: Monroe y Montañeses, Belgrano.
La innovadora parrilla Todo Brasas, que funciona en Devoto de la mano del experto Pablo Antoyán y el chef Juan Bernardini, es reconocida por sus originales estructuras de hierro o "jaulas", donde las carnes se cocinan a fuego lento durante horas, con brasas de quebracho blanco y espinillo. Allí se vive la sensación de sentirse como en el campo pero en plena ciudad, gracias al aroma a asado argentino que viene desde el patio trasero.
Los cortes: Los favoritos son el costillar entero y el vacío a la jaula, que se cocinan a fuego lento durante casi cuatro horas, sólo con sal. Además, tienen otros cortes de doble cocción, que primero pasan por el kamado y luego por la parrilla tradicional a las brasas, como el matambrito de cerdo y la bondiola de cerdo ahumada y braseada, con salsa gravy (a base de crema y fondo de cocción de las carnes) y puré al curry.
Otros cortes tradicionales que cocinan en un horno a las brasas, exclusivo de muy pocas parrillas de Buenos Aires, son la entraña, el bife de chorizo, el ojo de bife y el asado banderita. En Todo Brasas, además, trabajan con carnes de pasturas, lo que hace que sus platos sean mucho más sabrosos.
Dónde: en Av. Beiro 5016, Devoto.
En Villa Urquiza se alza Arde, una parrilla con alma de cantina, donde se amalgaman los mejores cortes con la amplia variedad de comidas del mundo de los bodegones.
Los cortes: Como el favorito de los comensales es el asado banderita, en Arde eligen el asado de la zona media del costillar, ya que es la parte que contiene más carne y menos grasa contiene. En la parrilla lo hacen a punto, con una cocción media tirando a jugoso, aunque esto depende de cómo lo prefiera el cliente. La casa recomienda acompañarlo con papas fritas o ensalada de rúcula, espinaca y parmesano. Para maridarlo se sugiere un buen vino de su interesante carta con opciones de reconocidas bodegas, además de aperitivos y cervezas.
Dónde: Pedro Ignacio Rivera 4999, Villa Urquiza
Ubicado en el subsuelo del hotel boutique Mío Buenos Aires, en Recoleta, la moderna parrilla Rufino sorprende por su fusión de lo clásico y lo innovador, rindiendo homenaje a la cocina argentina contemporánea. Su propuesta gastronómica apuesta al uso de carnes premium, en sintonía con un ambiente sofisticado y relajado, donde los comensales también encuentran una cuidada selección de coctelería de autor y vinos federales, para brindar diferentes propuestas de maridaje.
Los cortes: En Rufino las carnes son las verdaderas protagonistas, seleccionadas cuidadosamente de Entre Todos, un frigorífico con más de 30 años de renombre. Su propuesta incluye cortes clásicos, como el bife de chorizo con manteca de hierbas, la entraña con ajíes en vinagre y romero y otras opciones especiales, como el ojo de bife con hueso de 750 g, asado a la parrilla con una manteca de chimichurri casera y ajo, y el costillar del centro de 1 kilo, cocido a baja temperatura durante 6 horas, ambos para compartir.
Para maridar estos cortes, los comensales pueden elegir entre 45 vinos tradicionales y modernos provenientes de diversas regiones del país ordenados por intensidad, de ligeros a intensos.
Dónde: Av. Pres. Manuel Quintana 465, Subsuelo del Hotel Mío Buenos Aires, Recoleta.
Con sedes en Palermo, Nordelta y Málaga (España), Hierro enfoca su propuesta gastronómica en la meticulosa selección y trabajo de sus carnes de novillos argentinos Angus black, que maduran al vacío durante 30 días y luego cocinan a la parrilla con quebracho colorado. Esta casa de fuegos completa su experiencia con vegetales de temporada y una amplia oferta de vinos y cocktails de autor, diseñados por Santiago Lambardi, mixólogo y creador del Cynar Julep.
Los cortes: En Hierro los comensales tienen a disposición una notable variedad de cortes argentinos clásicos, como bife de chorizo y ojo de bife (de 350 g), vacío (400 g), entraña (500 g) y asado banderita (400 y 800 g). Esta casa de fuegos también dispone de cortes especiales, como T-Bone (900 g) y el ojo de bife con hueso boutique (750 g), y en su local de Nordelta además los sábados y domingos al mediodía ofrecen una experiencia de cortes premium, como costillar y vacío pulpón, que cocinan al quebracho colorado, de manera lenta, en la carreta y a la cruz.
En la sección de entradas también se lucen achuras con un giro moderno, como las mollejas a la parra con puré de batata, naranja y tomillo, salmoriglio Hierro y limón quemado, y los chinchulines con crema cítrica de limón.
Dónde: en Boulevard del Mirador 220, Nordelta; Costa Rica 5602, Palermo.
El chef Gustavo Portela y su hermano Pablo -responsable de la cava- replican los sabores de su niñez en el campo en Somos Asado, un restaurante para probar carnes maduradas en seco, que luego asan en un horno de barro, y platos con influencia de la cocina oriental, mientras se degustan grandes vinos.
La tríada de este negocio familiar la completa Verónica Krichmar, esposa del chef y maître del lugar. La experiencia transcurre en una cálida casona atendida por sus dueños, con un área privada llamada Chef's Table, salón cava, salón galería (que sirve de encuentro con expositores locales) y un confortable patio a cielo abierto, rodeado de verde.
Los cortes: Ofrecen siete cortes fijos y uno especial por temporada, todos madurados en una cámara vidriada, a la vista. Además de las piezas añejadas por 30 días, como el bife de chorizo, el ojo de bife, el T-bone y el porterhouse, el gran favorito del menú es el asado de costilla entero estacionado por 10 días y en salsa barbacoa casera. Se cocina durante 6 horas con el horno de barro ya apagado, al calor de las últimas brasas. El resultado es una carne tan tierna y suave que se corta con cuchara.
Todos los cortes se sirven en porción de 800 o 900 gramos para compartir entre dos. Se pueden pedir con provoleta con dulce de zapallo, hojas, hierbas y criolla, o milhojas de papa con curry y labneh.
Dónde: Av. Scalabrini Ortiz 651, Villa Crespo.
Reconocido por sus carnes a la parrilla y ahumadas al estilo norteamericano, Bruce Grill Station es un imponente restaurante para visitar en la zona oeste del GBA y sentirse como en el Lejano Oeste. La carta es variopinta, ya que también incluye ribs en salsa BBQ dulce, smash burgers, appetizer, tablas, pastas, así como un menú kids y opciones para la merienda.
Los cortes: Cabe destacar que sus piezas se cocinan al calor del quebracho colorado. Un recomendado es el asado banderita de carne de pastura aderezado con sal especiada, en porción de 800 gramos. Este corte es extraído del centro del animal, una pieza que se distingue por ser muy tierna y sabrosa. También hay entraña de 500 g, ojo de bife de 400 g, bife de chorizo de 400 g y, por supuesto, no falta el corte americano por excelencia, el T-Bone de 500 g. Se sirven con papas al horno, ensalada de rúcula y parmesano o ensalada mixta. Para beber, la sugerencia es pedir un tinto u optar por las cervezas de la casa.
Dónde: Martín Fierro 3246, Parque Leloir; Mayor Irusta 2921, Bella Vista; Ramal Pilar Km 36.5 (patio de comidas del Shopping TOM), Tortuguitas.
A cargo del chef Juan Ignacio Barcos, Madre Rojas,es sinónimo de parrilla y de carnes a las brasas. La diversidad y la puesta en valor de la carne argentina es parte del ADN de este restorán, que elige en detalle cada corte de calidad que ofrece temporada tras temporada.
Los cortes: Para comenzar, ofrece una propuesta de charcutería, compuesta por cecina, bresaola y panceta curada de carne Wagyu. Las entradas resaltan por sus empanadas, tartare, chorizo y chistorra (también de carne Wagyu), además de clásicos de parrilla como mollejas, morcilla (con manzana verde) y provoleta. El asado del centro, el ojo de bife, el vacío y la entraña son los protagonistas de su carta, que maridan a la perfección con sus guarniciones, muchas de ellas también realizadas a la parrilla.
Entre ellas se destacan las papas fritas en grasa wagyu, coleslaw de repollo ahumado (asado a la parrilla), Caesar de chinchulines y zucchini con leche de tigre, cilantro y maní. Tienen una gran variedad de vinos de productores de todo el país, desde blancos ideales para maridar las carnes hasta una variedad de tintos de cuerpo medio a intensos, naranjos, rosados y espumantes.
Dónde: Rojas 1600, Villa Crespo.