Entre las recetas de verano surgen distintas opciones para realizar platos creativos, muy simples y deliciosos al mismo tiempo. Uno de ellos consiste hacer palitos de queso que puede ser ideal para una entrada o hasta un plato principal en verano.
Esta es una opción rica, barata, sencilla y rápida para hacer en las noches de altas temperaturas.
Entre las recetas de verano surgen distintas opciones para realizar platos creativos, muy simples y deliciosos al mismo tiempo. Uno de ellos consiste hacer palitos de queso que puede ser ideal para una entrada o hasta un plato principal en verano.
Estas preparaciones son ideales para comer durante los días de calor, ya que son prácticas de hacer sin muchos pasos y llevan pocos ingredientes que se suelen tener en la casa. Son bastantes livianas y prácticas para llevar a cualquier lugar como, por ejemplo, a la playa o a la pileta.
En este caso, la receta original es el queso halloumi, que no común en Argentina, pero se puede reemplazar con otro que tenga características similares. La preparación es muy sencilla y no lleva mucho tiempo de cocción.
El queso halloumi, semiduro originario de Chipre, es elaborado con una mezcla de leche de oveja, cabra y en algunas versiones, leche de vaca. Su sabor suave lo hace versátil y combina bien con una variedad de ingredientes, como hierbas, limón, miel, frutas y verduras frescas, entre otros ingredientes que son ideales para su maridaje.
Cortar el queso halloumi en aproximadamente diez piezas con forma de lingote y tamaño uniforme. Luego, los sumergimos en abundante agua y los dejamos reposar en la heladera durante 30-40 minutos. Este paso ayuda a reducir el nivel de salinidad del queso halloumi.
Después, secamos el queso con papel absorbente y lo ensartamos en brochetas, aunque también se puede dejar en forma de palitos. Luego, los asamos en una parrilla bien caliente, asegurándonos de marcar todas sus caras. Después, los pincelamos con miel y los espolvoreamos con semillas de sésamo. Finalmente, se sirven inmediatamente.