Este es el truco perfecto para que la carne no te quede seca y sorprender a todos

Una técnica tradicional que vuelve a ganar protagonismo. El método permite obtener un resultado parejo y lleno de jugos sin complicarse en el proceso.

  • Un método tradicional adaptado que permite mantener la jugosidad de la carne durante toda la cocción.
  • El asado con cuero reaparece como una opción ideal para lograr un resultado tierno y sabroso.
  • La técnica requiere tiempo, control del fuego y una preparación sencilla del corte.
  • El truco se viralizó en redes sociales y despertó el interés de fanáticos de la parrilla.

La búsqueda de un asado perfecto es casi una obsesión para quienes disfrutan de cocinar a la parrilla. Lograr que la carne conserve su humedad y no pierda textura durante largas horas de cocción suele ser uno de los mayores desafíos, especialmente cuando se trata de cortes grandes.

Dentro de la tradición gastronómica de nuestro país, el asado con cuero aparece como una de las formas más antiguas y efectivas para evitar que la carne se seque. Esta técnica aprovecha el propio cuero del animal como protección natural, lo que permite una cocción lenta y pareja, sin que los jugos se evaporen con facilidad.

En los últimos tiempos, este método volvió a ganar popularidad gracias a las redes sociales, donde distintos cocineros aficionados comparten sus secretos para mejorar los resultados en la parrilla. Entre ellos, un truco sencillo se destacó por su eficacia y por el excelente resultado final que ofrece.

Costillar
Costillares para compartir con amigos.

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Como es el truco para que la carne no te quede seca

El procedimiento comienza con una preparación básica del costillar deshuesado, que se condimenta únicamente con sal, pimienta y ajo para realzar el sabor natural de la carne. Una vez listo, se coloca sobre la parrilla con el cuero hacia abajo y se ata con firmeza para mantener la forma durante la cocción.

La clave está en el manejo del fuego. Se utilizan brasas provenientes de un fogonero y se suma una chapa en la parte superior para generar calor parejo desde ambos lados. De esta manera, la carne recibe fuego directo tanto por debajo como por arriba, evitando puntos crudos o resecos.

asado

La cocción es lenta y demanda paciencia, ya que puede extenderse entre cuatro y cinco horas. Durante ese tiempo, es fundamental regular la intensidad del calor para que el proceso sea constante y uniforme, permitiendo que el interior del corte se cocine sin perder humedad. Cuando la carne alcanza el punto deseado, se retira de la parrilla y se quita el cuero antes de cortarla. El resultado es un asado tierno, jugoso y lleno de sabor.

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