Estas son las mejores flores para plantar ahora y que florezcan en primavera

El final del invierno ofrece una oportunidad para preparar los espacios verdes y elegir especies que puedan acompañar con color y vida la llegada de los días más cálidos.

  • Agosto es un mes clave para preparar los espacios verdes antes de la primavera.
  • Las condiciones del final del invierno permiten comenzar diferentes tareas de siembra y cuidado.
  • La preparación del suelo es fundamental para favorecer el crecimiento.
  • La cantidad de luz, la humedad y la temperatura influyen en el desarrollo de las plantas.

Estas son las mejores flores para plantar ahora y que florezcan en primavera: Agosto es un buen momento para empezar a preparar los espacios verdes de cara a la época primaveral pues algunas especies toleran bien las condiciones ivernales y desarrollarse antes de que llegue el calor.

Elegir el lugar adecuado, preparar correctamente el sustrato y controlar el riego son algunos de los factores que pueden favorecer el crecimiento de las plantas en este período. La elección dependerá de las condiciones de cada lugar, pero varios tipos florales son interesantes para comenzar a preparar el jardín durante este mes y acompañar la llegada primaveral.

El calendario de siembra puede variar según el clima de cada región. No es lo mismo plantar en una zona donde todavía hay heladas frecuentes que hacerlo en un lugar con temperaturas más moderadas.

Cuáles son las mejores flores para plantar en agosto

1. Caléndula

La caléndula (Calendula officinalis) es una de las alternativas más sencillas para quienes quieren comenzar a preparar el jardín durante agosto. Sus flores suelen presentar tonalidades amarillas y anaranjadas y pueden aportar color tanto a canteros como a macetas. Una de sus ventajas es que las semillas pueden colocarse directamente en la tierra, sin necesidad de realizar un trasplante posterior.

Para sembrarlas hay que preparar primero el terreno, retirar piedras y terrones grandes y dejar el sustrato suelto. Las semillas deben quedar apenas cubiertas con tierra, aproximadamente a 5 milímetros de profundidad. Después de la siembra es necesario regar, pero evitando que el suelo quede completamente empapado. La humedad debe mantenerse de manera constante, especialmente durante los primeros días.

2. Alelí

El alelí (Matthiola incana) es otra de las especies que puede formar parte de los espacios verdes durante el final del invierno. Sus flores crecen agrupadas sobre tallos verticales y pueden encontrarse en diferentes tonalidades, entre ellas blanco, rosa, lila, violeta y amarillo.

Pero uno de sus principales atractivos es su perfume. Por este motivo, suele ubicarse cerca de ventanas, galerías, caminos o lugares de paso, donde su aroma puede percibirse con mayor facilidad. A diferencia de la caléndula, el alelí requiere prestar mayor atención a las condiciones climáticas, especialmente en zonas donde todavía pueden producirse heladas intensas. Cuando todavía existe riesgo de heladas, una alternativa es comenzar la siembra en un almácigo o recipiente protegido.

3. Nigella o amor en la niebla

La tercera alternativa es la nigella (Nigella damascena), conocida también como amor en la niebla. Su nombre popular está relacionado con el aspecto de sus hojas finas, que rodean las flores y generan una apariencia liviana y particular. Las flores pueden presentar tonalidades azules, blancas o rosadas, por lo que resulta una opción atractiva para sumar variedad al espacio verde.

La planta puede alcanzar aproximadamente 40 a 45 centímetros de altura. Además, tiene una característica que la diferencia de muchas otras especies: después de la floración desarrolla cápsulas redondeadas sobre sus tallos. Estas estructuras pueden mantenerse como parte de la planta o utilizarse posteriormente en arreglos florales secos.