En el corazón de la provincia de Buenos Aires, a poco más de 100 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un pueblo del partido de Roque Pérez que alguna vez vibró con el paso del ferrocarril encontró en el turismo rural una nueva oportunidad. Carlos Beguerie, con apenas 450 habitantes, renace gracias al impulso de vecinos que apuestan por la hospitalidad, la cocina criolla y el rescate de su identidad.
El fenómeno forma parte de una tendencia creciente: cada vez más personas optan por destinos tranquilos, alejados del ruido urbano y cargados de historia. En ese contexto, este rincón bonaerense logra destacarse sin perder su esencia: calles de tierra, arquitectura antigua, aire de campo y una comunidad que recibe con los brazos abiertos.
La fisonomía del lugar está marcada por sus raíces catalanas y por un presente en transformación. Lo que alguna vez fue un pueblo ferroviario en declive, hoy se reconfigura como una experiencia de descanso, sabores y conexión con la vida rural.
CARLOS BEGUERIE-
Rodeado de verde y con fuerte identidad rural, el pueblo se afianza como un destino emergente.
CLARIN
Dónde queda Carlos Beguerie
Ubicado en la Cuenca del Río Salado, Carlos Beguerie forma parte del partido de Roque Pérez. Su historia comenzó en los primeros años del siglo XX, cuando un entrerriano donó tierras para extender el recorrido del tren. En su época de esplendor, la localidad llegó a tener más de mil habitantes.
Con el retiro de las vías, su población disminuyó drásticamente, pero el espíritu comunitario y la voluntad de revalorización mantuvieron vivo al pueblo. Hoy, con su reducido número de habitantes, conserva una atmósfera serena que lo convierte en un destino singular.
Qué puedo hacer en Carlos Beguerie
La propuesta de Beguerie es simple pero poderosa: desconectar sin apuro. Las caminatas llevan a descubrir postales como la Parroquia Perpetuo Socorro o el museo La Perla del Provincial, que resguarda memorias locales. También abundan los espacios verdes, ideales para descansar y respirar aire puro.
Los almacenes de campo como Lo de Juana, La Esperanza o HyA La Perla combinan el encanto rústico con platos tradicionales. Allí se sirven desde pastas caseras hasta asados completos, todo en un entorno familiar y relajado.
Durante los fines de semana, el pueblo se llena de vida. Vecinos abren sus puertas para ofrecer productos locales, relatos y comidas caseras. Además, hay opciones de hospedaje como La Sarita, El Rebusque o Los Nietos, que suman valor con su atención personalizada.
Cómo llegar a Carlos Beguerie
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el camino más directo comienza por la autopista Ricchieri y continúa por la Ezeiza-Cañuelas. Luego se sigue por la Ruta Nacional 205, para desviarse hacia la zona de Laguna de Lobos y Salvador María. Desde ahí, un tramo de tierra lleva hasta el pueblo por el camino rural 073-07.
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El museo La Perla del Provincial guarda objetos y relatos del pasado ferroviario del pueblo.
Otra opción es llegar primero a la ciudad de Roque Pérez y tomar el camino Juan Domingo Perón. Ambos trayectos implican caminos de tierra, lo que refuerza el carácter aislado y encantador de esta localidad que vuelve a brillar.