A la hora de hacer una limpieza profunda en el hogar pueden entrar en el proceso no solo barrer y trapear los pisos, franelear los muebles y limpiar las ventanas, sino también por ejemplo lavar las fundas y tapizados o las cortinas. Y para este último caso, hay un truco infalible para lavarlas.
El método consiste en el uso del lavarropas, pero usando un producto indispensable, aunque fácil de conseguir, y una configuración de lavado específica. De ese modo, las cortinas no solo quedarán sin manchas, relucientes y con rico olor, si no que además no se arrugarán.
En los minutos que tarda el lavado, las ventanas pasarán de tener cortinas sucias y manchadas a cortinas limpias, brillantes y planchaditas como si estuviesen nuevas, pero sin tener que plancharlas manualmente. A continuación, el procedimiento detallado.