Es un plan de solo 10 minutos diseñado para quienes detestan el gimnasio.
Consiste en tres series de cinco ejercicios con descansos muy breves.
Ayuda a regular la glucosa, mejora el ánimo y rompe con el sedentarismo.
Los movimientos fortalecen abdomen, piernas, glúteos, pecho y zona lumbar.
Hacer ejercicio no es el plan más divertido para todo el mundo. Hay gente que disfruta realizar cualquier tipo de actividad física, otros disfrutan de un deporte en particular, y algunos, simplemente lo detestan. Pero no cabe duda que el ejercicio diario es fundamental para disponer de una buena salud.
El secreto reside en la consistencia sobre la intensidad. En lugar de sesiones maratónicas que dan pereza de solo pensarlo, este plan propone bloques de apenas diez minutos integrados por movimientos lúdicos y funcionales que pueden realizarse fácilmente en casa.
A nivel fisiológico, realizar unos minutos de actividad suave diaria son suficientes para regular los niveles de glucosa en sangre, mejorar el estado de ánimo gracias a la liberación de endorfinas y, sobre todo, romper con el ciclo del sedentarismo crónico. Es una rutina fácil para comenzar a amigarse con la idea de hacer ejercicio.
Así es la rutina de 10 minutos
ejercicios pelota
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Esta rutina de diez minutos está diseñada para realizarse en cualquier lugar, incluso sobre la cama, utilizando solo una almohada o pelota medicinal. Se basa en tres series de cinco ejercicios con 10 a 15 repeticiones cada uno, manteniendo pausas mínimas para asegurar la fluidez.
Para comenzar, la “bici al aire” activa el abdomen y las caderas mediante un movimiento de pedaleo con las piernas elevadas mientras se está recostado boca arriba sosteniendo la pelota entre los muslos. Es un ejercicio versátil que permite pedalear hacia adelante o hacia atrás para trabajar distintos ángulos.
A continuación, los “muslos en vuelo”; para este ejercicio se elevan las piernas juntas hacia el techo y se abren lateralmente para luego cerrarlas, enfocándose en la parte interna de las piernas y el vientre. Luego, el “puente de piernas” fortalece glúteos y muslos al elevar la cadera del suelo manteniendo la posición durante tres segundos antes de bajar de forma controlada.
La rutina continúa con el “bicho muerto y pase desde el pecho”, un movimiento coordinado donde se mantienen las piernas a 90 grados y se lanza explosivamente una almohada hacia el techo para trabajar pecho y lumbares. Por último, la “torsión rusa" desafía los oblicuos al sentarse formando una "V" con el cuerpo y girar el torso de lado a lado, ya sea con los pies apoyados o flotando para mayor intensidad, y sosteniendo la pelota con ambas manos.