El verano está cada vez más cerca y muchas personas se ponen como objetivo llegar a las vacaciones con una zona abdominal bien marcada. Si bien esto requiere algo más que un par de semanas de entrenamiento, existe un ejercicio físico poco conocido que ayuda a tener la panza chata.
La clave para alcanzar esta meta es seguir una rutina de entrenamiento que ayude a quemar grasas y trabaje los músculos abdominales, la llamada "zona core" del cuerpo. Lo recomendable es hacer estos ejercicios de forma constante durante todo el año y sumar, además, una dieta balanceada y baja en calorías.
Más allá de los cambios que puedan verse en el aspecto físico y particularmente en la panza, ejercitar los abdominales y la zona central del cuerpo también ayuda a mejorar la postura, prevenir lesiones de espalda, reducir los dolores lumbares y mejorar el funcionamiento intestinal.
Cuál es el ejercicio físico para tener la panza chata
Al momento de armar una rutina de entrenamiento con el objetivo de conseguir una panza chata, un ejercicio que no suele tenerse en cuenta pero que resulta muy efectivo son las cuerdas de combate, también conocidas como battle ropes, muy utilizadas en las sesiones de crossfit.
Entrenamiento de crossfit, ejercicio con cuerdas
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Este ejercicio tiene la ventaja de combinar una alta intensidad con un bajo impacto, por lo que resulta muy eficaz para quemar grasas pero no afecta las articulaciones. Además de fortalecer los músculos de la "zona core", también mejora la resistencia cardiovascular y contribuye a la pérdida de peso.
Lo mejor es usar las cuerdas en series cortas y de alta intensidad donde se trabajen de manera integral los músculos abdominales, los hombros y la espalda. Según expertos, estas rutinas aumentan el ritmo metabólico, consumen muchas calorías y mantienen el cuerpo en un estado activo incluso después de finalizar el ejercicio, por lo que ayudan a tonificar y moldear la panza y la zona abdominal.