A lo largo de su vida, Aníbal Pachano es un testimonio de supervivencia y superación constante. Para el reconocido actor y director, la resiliencia no es un concepto abstracto de diccionario, sino un motor de vida que se activa por necesidad. Según explica, es un proceso donde no queda más opción que actuar y que pudo "aprender a partir de lo vivido".
Pachano fue invitado al programa de salud Divino Tesoro, por la pantalla de C5N con la conducción de Natalia Paratore, para hablar sobre su amor por el espectáculo pero también sobre su salud. Según explicó, "la resiliencia es un tema de vida; si vos lo vas entendiendo y comprendiendo, ves que no hay mucho tiempo para tomarte ese espacio para ver cómo lo resuelvo, tenés que hacerlo, no te queda otra".
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Bajo esta premisa, la médica psiquiatra Silvia Bentolila, columnista de Divino Tesoro, definió a este proceso como "aprender a partir de lo vivido y transformarlo en un aprendizaje y una fortaleza", asegurando que se trata de "una situación crítica que te transforma y que no solo te deja debilitado, sino que te fortalece".
Su historia con la salud comenzó de manera temprana y agresiva, con una peritonitis grave a los cuatro años que marcó el inicio de un largo camino de intervenciones que se reflejan hasta el día de hoy.
Pachano aseguró que su clave reside en una vigilancia activa: "Siempre estoy atento de lo que me sucede, me preocupo pero me ocupo mucho". Su filosofía es clara frente a la enfermedad: "Si yo me voy a quedar llorando no voy a resolver el problema y lo empeoro, tengo que focalizar mi trabajo en que tengo que estar mejor".
Aníbal Pachano
A sus 71 años Pachano continúa muy atento a su salud y a lo que pasa con su cuerpo.
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Al recordar su proceso para dejar de fumar, el artista menciona la cruda advertencia de su médico, quien le planteó: "Tenés dos caminos: o dejás de fumar o estás en el jonca". Fue a través de un método de reducción gradual que logró tomar conciencia de la magnitud de su consumo, dándose cuenta de que fumar de manera automática era "una locura".
Este enfoque resolutivo lo aplicó también en su terapia personal, donde un quiebre con su antigua profesional le permitió abandonar la inercia del pesimismo que experimentaba a pesar de estar en un momento esplendoroso de su carrera.
Pachano remarcó que "el arte me salvó", junto al sostén incondicional de su familia. Aunque sus padres fallecieron en circunstancias complejas, él los reivindica como ejemplos de resiliencia que supieron transitar mudanzas y momentos difíciles. Hoy, su alegría reside en los vínculos más puros, confesando que "mi nieto y mi hija me hacen feliz hoy".