El café de Palermo que resignifica la cocina judía desde la mañana hasta el atardecer
Café Mishiguene, el proyecto diurno de Tomás Kalika, propone una mirada contemporánea y accesible sobre la gastronomía de inmigrantes judíos, con una carta pensada para acompañar cada momento del día.
En el corazón de Palermo, Café Mishiguene reinterpreta la tradición judía desde una estética cotidiana y un menú que respira frescura, simpleza y espíritu casero. Se trata de un formato más relajado dentro del universo creado por Tomás Kalika, donde la cocina de inmigrantes —base del emblemático Mishiguene— se adapta a la dinámica diurna con platos livianos, accesibles y pensados para desayunar, almorzar, merendar o simplemente hacer una pausa en la jornada.
Kalika, referente internacional de la gastronomía judía y creador de una identidad culinaria que trascendió fronteras, lidera este proyecto junto a un equipo que mantiene intacta la esencia de las recetas tradicionales. Con Fernando Padua como chef ejecutivo y un enfoque centrado en la estacionalidad y la frescura, Café Mishiguene respira técnica, memoria y una estética moderna para ofrecer una propuesta auténtica y cercana todos los días.
Qué pedir en Café Mishiguene
Desde las primeras horas del día, Café Mishiguene despliega una carta orientada a los sabores reconfortantes y la panadería típica judía, con medialunas, croissants, rolls de canela, pan de queso y bagels caseros como protagonistas. A esto se suman opciones más reconfortantes—como huevos revueltos con lox de trucha, avocado toast o bagel con queso crema, palta, tomate y huevo— junto con un café de especialidad que se puede disfrutar en versión espresso, capuccino, lungo, americano y más alternativas para comenzar la mañana con energía.
Café Mishiguene - Croissant con dulce de leche
Al mediodía, la propuesta se vuelve más amplia y diversa. Su sección “Schmear, Nosh, Mezze” reúne pequeñas raciones ideales para compartir: falafel, latkes, tabule, arenque a la crema, tzatziki de manzana y pepino, pickles caseros y una variedad de hummus —clásico, con hongos, con pimientos asados o incluso con roast beef— que dan cuenta de la riqueza y versatilidad de esta cocina. También destacan los sándwiches con pan recién horneado, como el célebre pastrón en pan pletzalej, el bagel con pavita especiada o los arayes de kebab de cordero.
A lo largo del día también cobran protagonismo las preparaciones al horno de piedra, que brindan una experiencia cálida y aromática: manakish de cabra, burekas, kachapuri y lajmayin, además de clásicos reinterpretados como schnitzel de pollo con huevo frito y papas, guefilte fish —también en versión sándwich—, varenikes y shakshuka. Una carta pensada para quienes buscan una comida completa, sabrosa y hecha con técnicas tradicionales.
Para cerrar con un toque dulce, el local despliega una sección dulce que combina repostería típica —baklava, strudel, babka, maamoul, cigarros de philo— con opciones más contemporáneas como mousse de maracuyá, mini lemon pie, mini tarta de nuez o el icónico pastel Mishiguene. Por las tardes, el espacio también funciona como bar, ofreciendo cocktails clásicos, vinos seleccionados y su propia etiqueta desarrollada junto a Bodega Catena Zapata.
Café Mishiguene - Local
Dónde queda Café Mishiguene
Café Mishiguene está ubicado en Cabello 3181, pleno barrio de Palermo.