El acusado por el brutal femicidio en Los Polvorines, Lorenzo Esteban Amarilla, fue detenido en las últimas horas en Retiro tras un exhaustivo allanamiento y luego de haber permanecido prófugo de la Justicia.
Lorenzo Esteban Amarilla fue capturado en Retiro luego de un sorpresivo allanamiento realizado en un edificio de la calle Florida, lugar donde frecuentaba a una pareja ocasional. Este lunes será la lectura de los cargos que enfrenta: podría recibir una pena de perpetua.
El acusado por el brutal femicidio en Los Polvorines, Lorenzo Esteban Amarilla, fue detenido en las últimas horas en Retiro tras un exhaustivo allanamiento y luego de haber permanecido prófugo de la Justicia.
El hombre de 25 años era intensamente buscado desde el jueves por el crimen de Yolanda Raquel Cáceres, de 52 años, cuando intentó defender a su hija de tan solo 9 años de un intento de abuso sexual por parte del acusado quien sería una persona conocida de la familia.
Según los reportes policiales, el agresor habría ingresado a la casa a través de una ventana mientras las víctimas dormían y comenzó a manosearla. En ese instante, la víctima fatal advirtió la situación e intervino desesperadamente para protegerla, sin embargo, en medio del forcejeo, el delincuente atacó a Cáceres con dos puñaladas, causándole heridas fatales en el cuello y la cabeza que terminaron con su vida en el acto.
El femicida huyó y se mantuvo prófugo durante dos días, pero finalmente, Amarilla fue detenido por la Policía Federal cuando lo encontraron en un edificio ubicado en la calle Florida, entre Paraguay y Marcelo T. de Alvear, donde solía frecuentar a una pareja ocasional.
“Este lunes será la lectura de cargos. Se enfrenta una pena en expectativa a perpetua. donde enfrenta cargo por homicidio calificado por mediar violencia de género por el uso de arma blanca y además estuvo prófugo, con lo cual beneficios procesales ninguno en este escenario”, explicó el periodista Fernando Tocho en C5N, en cuento la situación judicial del ahora detenido.
Lorenzo Esteban Amarilla quedó detenido acusado del femicidio de Yolanda Raquel Cáceres y la principal testigo del caso fue la misma niña, hija de la víctima fatal y quien sufrió el abuso por parte del hombre de 25 años.
Tras las dos puñaladas mortales, el agresor huyó y la niña logró escapar de la escena y posteriormente pidiendo ayuda. Fue asistida por los vecinos y ante los investigadores brindó un testimonio que resultó clave.
“Me tapó la boca para que no gritara”, fue una de las desgarradoras frases que trascendió de su declaración.