Es una tradición de años ver a los pilotos de la Fórmula 1 en el podio, luego de las carreras, rociarse con champagne. El ganador y los que terminaron en el segundo y tercer lugar, reciben una botella de esta bebida para festejar haber quedado en lo más alto del Gran Premio. A lo largo de la historia esta habitual costumbre fue variando por cuestiones contractuales con las marcas, sin embargo, es una de las tradiciones que rodea a la F1 que nació por accidente.
A pesar de ser parte del show, no se utiliza en todos los grandes premios de la temporada porque en los países islámicos está prohibido el alcohol. Es por eso que en los GP de Arabia Saudí, Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos se utiliza un jugo de fruta espumoso llamado agua de rosas y con la marca Ferrari.
Por qué se realiza la tradición de rociar champagne en la Fórmula 1
El champagne por primera vez en la Fórmula 1 apareció en 1950 cuando el argentino y cinco veces campeón del mundo Juan Manuel Fangio ganó el Gran Premio de Francia. Aquella jornada fue la penúltima del calendario y se desarrolló en Reims-Gueux, un circuito urbano de alta velocidad situado en la comuna nororiental de Gueux y a sólo ocho kilómetros al oeste de Reims, la capital del champagne.
Finalizada la carrera en un circuito que se encuentra rodeado de viñedos, a Fangio le regalaron una botella que fue donada por Moet y Chandon, uno de los productores de esta bebida más famosos del mundo. Sin embargo, no fue la única vez que se entregó una botella al ganador, sino que como la F1 se siguió corriendo durante 10 temporadas en ese circuito, la seguía ofreciendo como souvenir.
Al principio, cada uno de los pilotos bebía el champagne pero en 1966 fue cuando comenzó a cambiar la tradición luego del triunfo de Jo Siffert y Colin Davis, de Porsche, ganaran la categoría Index of Performance en las 24 Horas de Le Mans.
La primera vez que se derramó la bebida alcohólica fue por accidente ya que el magnun había estado expuesto al sol, provocando un aumento de la presión en su interior. A raíz de esto, el corcho saltó cuando se lo dieron a Siffert y mojó a todos los que estaban a su alrededor. En aquel momento pareció un hecho accidental aislado pero fue Dan Gurney -piloto de Ford- quien lo convirtió en una tradición al ganar las 24 Horas de Le Mans del año siguiente junto a A.J. Foyt.
Luego de finalizada la carrera y con el triunfo bajo el brazo, Gurney recibió la botella de champagne, lo agitó y mojó a sus jefes Henry Ford II y Carroll Shelby.
Cuál es el champagne que se utiliza en los festejos de la Fórmula 1
Técnicamente, desde el 2021, ya no se rocía más champagne en la Fórmula 1 porque desde aquel entonces se llegó a un acuerdo con Ferrari Trento, un productor de vino espumoso del norte de Italia. En principio, el trato era por tres años, pero en 2022 se extendió hasta el 2025.
Moet & Chandon fue la primera empresa en suministrar vino a la F1, aunque el acuerdo no se hizo oficial hasta 1966. Luego se convirtió en la asociación más larga hasta la fecha entre la serie de una empresa de vinos espumosos con una duración de 33 años antes de que G.H. Mumm tomara el relevo en 2000. Esta es otra empresa con sede en Reims que suministró a la F1 hasta 2015, ya que se convirtió en socio oficial de la Fórmula E al año siguiente.
El trato con Mumm fue la primera vez que el campeonato se asociaba con un vino espumoso, dejando de lado la de la provincia (Champaña) Champagne, cuando la argentina Chandon se convirtió en proveedor de la F1 en 2016. Eso duró hasta la quinta ronda de 2017, el año en que Liberty Media se convirtió en propietaria de la F1.
Cuando la empresa estadounidense de medios de comunicación reintrodujo el champagne, el acuerdo llegó a su fin y nació uno con la naciente empresa Champagne Carbon.