Si estás preparando un asado completo, desde los clásicos choripanes y morcillas, hasta carnes rojas, costillar e incluso algunas partes de pollo, se sugieren diversos vinos para cada tipo de paladar.
Aquí tienes algunos consejos de marcas ideales para acompañar los próximos asados con familia o amigos.
Si estás preparando un asado completo, desde los clásicos choripanes y morcillas, hasta carnes rojas, costillar e incluso algunas partes de pollo, se sugieren diversos vinos para cada tipo de paladar.
Si es posible, vale la pena invertir un poco más y probar estas combinaciones que te dejamos a continuación.
El Carmenere Miguel Torres Cordillera es una excelente elección para acompañar toda la comida de principio a fin.
Con su perfil muy frutal y sutiles notas ahumadas, este vino complementará perfectamente cada etapa de la comida.
En Argentina, tenemos una gran tradición en carnes y vinos. Por eso, los célebres Malbec son ideales para acompañar un buen asado.
El La Celia Pioneer es una excelente opción para acompañar carnes a la parrilla, especialmente de vacuno, cerdo y chorizos blancos. Con una acidez moderada y taninos suaves, este vino se sitúa perfectamente cerca de la parrilla.
Este Cabernet Sauvignon de la viña Viu Manent proviene de viñedos centenarios en el valle de Colchagua y ha pasado un año en barricas de roble francés.
Es un vino tinto intenso con aromas a frutas rojas, de cuerpo robusto y persistente en boca. Combina perfectamente con platos como punta de ganso o lomo vetado, preferiblemente en término jugoso.
El Cabernet Sauvignon Marqués de Casa Concha es un vino clásico, reconocido por la mayoría, aunque no siempre consumido. Es cierto que su precio no lo hace apto para el consumo diario, pero si tienes planeado un buen asado a la parrilla, te aseguro que una de estas botellas será perfecta.
Con notas aromáticas de frutos rojos, en boca se percibe su suavidad a pesar de su potencia, lo que lo convierte en el acompañante ideal para un trozo de carne asada.
Otro Cabernet Sauvignon de estilo clásico es el Magis, de la viña Terramater.
Con sus distintivas notas aromáticas a frutos rojos, en boca es complejo pero suave, lo que lo hace muy placentero de beber antes, durante y después de un buen asado. Lo destacable es su excelente relación calidad-precio.
Imaginá un asado repleto de variedad y sabor. Ella debe ser acompañada con este tinto sin dudas.
Un vino claro, afrutado y ligero, como un verdadero jugo de uva que refresca el paladar y la garganta, es perfecto para acompañar esos asados tan nuestros y tan extensos que tanto disfrutamos. Es el complemento ideal para equilibrar los sabores intensos y variados de la comida.
El Carignan con un toque de Carmenere, otra cepa que se lleva bien con las brasas, hace que la combinación mejore notablemente. Eso es precisamente lo que ofrece este Mala Fama de la viña P.S. García, con un 85% de Carignan y un 15% de Carmenere.
Este vino es persistente en boca pero al mismo tiempo suave, con una acidez más bien baja. En resumen, está diseñado para disfrutar junto a la parrilla.
Un tinto fresco, jugoso y refrescante, este vino se convierte en el compañero perfecto para un asado, especialmente en días cálidos.
Si la parrilla incluye carne de cordero, es una excelente idea abrir un Syrah, la cepa por excelencia para esta carne.
Este vino es frutal y muy fresco, perfecto para limpiar el paladar entre cada bocado de cordero, y tiene la suficiente persistencia en boca para contrarrestar la grasa.
Una mezcla de dos cepas reconocidamente excelentes para acompañar carne asada.
Su aroma a frutas negras y su sabor envolvente pero suave lo convierten en un vino que siempre tiene su lugar en los asados.