Cuáles son los 15 hábitos de la cultura japonesa que benefician la longevidad
Desde el arte del Hara Hachi Bu hasta el ejercicio, el apoyo social y un fuerte sentido de propósito forman parte de las claves de su salud y envejecimiento saludable. Qué opinan los expertos sobre estos principios y cómo aplicarlos.
Según la Universidad de Harvard, actualmente, los hombres y mujeres japoneses viven entre cinco y seis años más que los estadounidenses, por lo que sus prácticas resultan de gran interés para los científicos.
El interés por el estilo de vida japonés ha crecido de manera notable, impulsado por la percepción de que sus costumbres contribuyen tanto a la longevidad como al bienestar y felicidad de quienes las practican.
Japón se destaca como uno de los países con mayor cantidad de personas centenarias. Okinawa, clasificada como Blue Zone fue estudiada por la ciencia por sus hábitos alimentarios y culturales, asociados con una vida más longeva.
El número de centenarios en Japón alcanzó un nuevo récord al superar por primera vez las 99.000 personas, informó el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de ese país.
Los buenos hábitos de vida, les permite mantenerse físicamente activos y participar en la sociedad, convirtiéndose así en un activo valioso y obteniendo beneficios psicosociales, o es la cultura la que, al respetar a los ancianos.
El interés por el estilo de vida japonés ha crecido de manera notable, impulsado por la percepción de que sus costumbres contribuyen tanto a la longevidad como al bienestar y felicidad de quienes las practican.
Japón se destaca como uno de los países con mayor cantidad de personas centenarias. Okinawa, clasificada como Blue Zone fue estudiada por la ciencia por sus hábitos alimentarios y culturales, asociados con una vida más longeva.
Recientemente, el número de centenarios en Japón alcanzó un nuevo récord al superar por primera vez las 99.000 personas, informó el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de ese país. ¿Cuáles son sus secretos? Bárbara D’Angelis, licenciada en nutrición y profesora universitaria, explicó a C5N que diversos estudios han demostrado que la forma de alimentación de este pueblo disminuye los riesgos de padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares y otras dolencias crónicas.
Qué hábitos japoneses son los mejores para la longevidad
La dieta japonesa tradicional se caracteriza por la presencia de alimentos como pescado, marisco, vegetales, soja, arroz, sopa de miso, algas, legumbres y condimentos fermentados y una baja ingesta de carnes rojas y ultraprocesados.
Los productos animales se consumen en pequeñas cantidades, con la proteína proveniente principalmente de fuentes vegetales. Esta dieta, con el uso de vapor como método de cocción principalmente, contribuye a mantener bajos los niveles de colesterol y proporciona una amplia variedad de nutrientes, lo que favorece la longevidad.
Por su parte, Candy Jacquelin (MN 10780), nutricionista ayurveda y funcional en Halitus Instituto Médico, explicó a nuestro medio que la dieta japonesa tradicional se asocia directamente con la notable longevidad del país.
“Este patrón alimentario aporta una alta densidad nutricional con pocas calorías, abundante fibra, antioxidantes y ácidos grasos omega-3, que ayudan a reducir la inflamación, mejorar la salud cardiovascular y sostener un metabolismo estable", destacó.
“Además, al priorizar alimentos frescos y fermentados, se favorece la diversidad del microbioma intestinal, lo que impacta positivamente en la inmunidad y la salud global. Todo esto, combinado con un fuerte componente cultural de moderación y ritualidad, contribuye a que Japón tenga una de las expectativas de vida más altas del mundo", afirmó Jacquelin.
Según la Universidad de Harvard, actualmente, los hombres y mujeres japoneses viven entre cinco y seis años más que los estadounidenses, por lo que sus prácticas resultan de gran interés para los científicos.
“En las familias japonesas, los ancianos son muy respetados y los hogares son intergeneracionales. Los ancianos japoneses suelen gozar de mejor salud que los occidentales, pero ¿cuál es la causa y la consecuencia? ¿Acaso una mejor salud, derivada de buenos hábitos de vida, les permite mantenerse físicamente activos y participar en la sociedad, convirtiéndose así en un activo valioso y obteniendo beneficios psicosociales, o es la cultura la que, al respetar a los ancianos, les proporciona una mejor salud mental, menos soledad y mejor atención médica, lo que les permite mantenerse sanos durante más tiempo?“, se preguntaron en Harvard.
A la par de los hábitos saludables, otras costumbres muy arraigadas en su cultura también contribuyen a su longevidad y salud. Son las siguientes:
1. Siguen el Hara Hachi Bu
Es una práctica originaria de la isla de Okinawa, que consiste en comer solo hasta alcanzar el 80% de la capacidad estomacal, dejando una ligera sensación de hambre para la siguiente comida. No solo favorece el control del peso, sino que también se vincula con una mayor longevidad.
Según la licenciada D’Angelis, “el principio Hara Hachi Bu consiste en alimentarse 8 partes de 10, es decir, tener un 80% de saciedad y evitar comer en exceso. Esto genera una alimentación más consciente que permite el autocontrol y mejora la digestión", afirmó.
Por su lado, la licenciada Jacquelin dijo que es una práctica de moderación consciente que frena el automatismo de comer hasta sentirse “lleno”.
“Al detener la ingesta antes de la saciedad máxima, se evita la sobrecarga kilocalórica, se reduce el estrés metabólico y se promueve un mejor control de peso y glucemia. Este principio no es una dieta en sí, sino una filosofía que acompaña a la cocina japonesa: comer porciones más pequeñas, priorizar variedad, escuchar al cuerpo y mantener una relación equilibrada con la comida", dijo Jacquelin.
2. Consumen abundante té
El té verde y el matcha son los preferidos, y en Japón es mucho más que una bebida. Su ingesta regular se asocia con beneficios como propiedades antiinflamatorias, reducir la ansiedad, mejorar la memoria y favorecer el funcionamiento cerebral. Celebrar la ceremonia del té de las mujeres en Okinawa es un ritual social que contribuye a la longevidad.
3. Siguen el Asa ichi
Se levantan con la luz del día y alinean así su ritmo circadiano lo que contribuye a una mejor salud y un estado de ánimo más estable.
4. Viven según su Ikigai es otro pilar de la cultura japonesa
Definido como el equilibrio perfecto entre vocación, propósito, profesión y aquello que proporciona alegría y satisface tanto las propias necesidades como las de los demás.
Según un estudio de la Universidad de California, Davis (UC Davis), tener un fuerte propósito en la vida o ikigai, se asocia con una menor probabilidad de desarrollar deterioro cognitivo y demencia.
5. Realizan el arte del Shinrin-Yoku
Conocido como baños de bosque, ha sido impulsado internacionalmente por el inmunólogo de la Escuela Médica Nipona, Quing Li, quien es considerado el principal experto mundial en esta disciplina. Esta práctica consiste en pasear entre árboles y estimular los sentidos, lo que ha demostrado efectos positivos sobre el sistema inmunológico.
longevidad japonesa
6. Siguen el Kaizen, creado por Masaaki Imai del Kaizen Institute
El término resulta de la combinación de “Kai” (cambio) y “Zen” (mejor), y propone la mejora continua a través de pequeños cambios graduales. Esta filosofía se aplica tanto al ámbito económico como al orden doméstico y al desarrollo personal, y se considera una base sólida y realista para el crecimiento futuro.
7. Practican el Omotenashi representa la hospitalidad japonesa
Una actitud orientada a satisfacer a los demás y que, al mismo tiempo, genera felicidad en quien la practica.
8. Están siempre en movimiento
Los japoneses no solo caminan con frecuencia, sino que también practican el Taiso, una rutina de ejercicios matinales transmitida diariamente a las 6:30 h por la cadena NHK bajo el nombre de Radio Taiso. Este programa, de quince minutos de duración y acompañado de música de piano, incrementa la flexibilidad muscular, estimula la circulación sanguínea y mejora la autoestima.
9. Hacen pequeñas siestas o Inemuri
Consiste en dormir breves periodos en medio de una actividad, está socialmente aceptado en Japón. Puede realizarse en el trabajo, en el transporte público o en espacios públicos. Está demostrado científicamente que un descanso breve durante la jornada ayuda a mejorar la memoria, la concentración y el rendimiento cognitivo.
10. Realizan el Oosouji
Es una tradición que se lleva a cabo cada 28 de diciembre y que implica orden del hogar y también mental. Esta costumbre, que inspiró el método KonMari de Marie Kondo, busca eliminar lo innecesario para dar paso a lo nuevo y puede practicarse en cualquier momento del año. Además, el orden es beneficioso para la salud mental.
11. Practican el Jin Shin Jutsu
Es una disciplina que armoniza la energía vital mediante el uso de las manos, integrando los aspectos físicos, mentales, emocionales y espirituales para alcanzar el bienestar total. Este arte identifica cincuenta y dos puntos de energía en el cuerpo, distribuidos simétricamente en veintiséis zonas como las manos o los pies, y su correcta utilización permite aliviar tensiones, reducir el estrés y promover el bienestar físico y emocional, según las investigaciones.
12. Cuentan con un Moai o con una red de relaciones sólidas
En Japón, el Moai representa un grupo de apoyo integrado por personas dispuestas a acompañar en cualquier circunstancia y brindar ayuda cuando sea necesario. Esta red ayuda a manejar el estrés, fomenta la motivación, estimula el cerebro y ofrece oportunidades para mantenerse activo.
13. Hacen Niwa zukuri
El cuidado diario de un jardín o las plantas funciona como una forma de atención plena y una meditación activa vinculada a los ritmos de la naturaleza.
14. Practican la Kansha
La gratitud ejercida a diario contribuye al equilibrio interior. Según un estudio publicado en JAMA Psychiatry, experimentar gratitud está asociado con una mayor longevidad.
15. Practican Zazen (meditación pasiva)
Es una práctica del budismo Zen que implica sentarse en una postura estable y erguida, con atención plena en la respiración y en la conciencia del momento presente. La práctica consiste en observar los pensamientos y sentimientos sin apego, simplemente dejándolos pasar para cultivar la calma y la claridad mental.