La importancia del descanso en nuestra salud es indiscutible. La doctora Beth Frates, colaboradora de la Universidad de Harvard, señala que el sueño, junto con una dieta equilibrada y el ejercicio, es fundamental para mantener un estilo de vida saludable. Dormir bien prepara nuestro cuerpo y mente para el día siguiente, y cuando lo descuidamos, nuestra dieta y nivel de actividad física también se ven afectados.
Conseguir descansar durante siete u ocho horas permite levantarnos con energía y vitalidad. La falta de sueño tiene un efecto directo en nuestras hormonas del apetito. Cuando no dormimos lo suficiente, la grelina, que estimula el hambre, aumenta, mientras que la leptina, que nos ayuda a sentirnos saciados, disminuye. Esto puede llevar a un incremento en la ingesta de calorías y una peor calidad de la dieta, como lo demuestra un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, que encontró que las personas con falta de sueño consumen 300 calorías más al día.
Asimismo, nos revela dos frutas que son importantes ingerir para poder inducir un buen descanso luego de la cena, basándonos en una dieta de estilo mediterráneo, rica en alimentos frescos e integrales para mejorar la calidad del sueño. Te contamos a continuación cuáles son.
Qué frutas mejoran el sueño si la comes en la cena según Harvard
Como dijimos anteriormente, una dieta de estilo mediterráneo, rica en alimentos frescos e integrales, ha sido vinculada con una mejor calidad del sueño. La ciencia señala que ciertos ingredientes pueden mejorarlo debido a sus componentes nutricionales. Harvard destaca, por un lado, las cerezas ácidas, que contienen una alta concentración de melatonina, una hormona clave en la regulación del sueño. Y por otro, el kiwi puede contribuir a mejorar nuestro descanso por su alto contenido de antioxidantes, serotonina y folato.
Estas son dos frutas que podemos incorporar en nuestra cena para que nos ayuden a conciliar el sueño. Lo que comemos justo antes de irnos a dormir afecta a cómo dormimos, así como lo que hacemos. Por eso, estimulantes como el café quedan restringidos durante las horas previas a meterse en la cama o no se recomienda hacer ejercicio en las últimas horas de la tarde. Crear un ambiente relajante en el dormitorio es otro de los consejos de los expertos de Harvard.
Estudios han demostrado que el consumo de jugo de cereza puede aumentar los niveles de melatonina en el cuerpo, favoreciendo un sueño más reparador. Sin embargo, es importante tener en cuenta el contenido de azúcar de esta bebida, especialmente para aquellos que buscan controlar su peso. Además, las frutas de hueso como las cerezas contienen fibra, vitamina C, potasio y una variedad de fitoquímicos. Según apuntan las últimas investigaciones, las éstas pueden reducir el dolor y el malestar después del ejercicio, así como disminuir el riesgo de ataques de gota. Los altos niveles de compuestos fenólicos en estas frutas, que se han relacionado con la reducción de la inflamación, pueden estar detrás de esos beneficios.
El kiwi es una buena fuente de vitamina C, fibra, potasio y vitamina K. Esta fruta es muy popular por su efecto en el tránsito intestinal gracias a componentes como la fibra o los rafidios o porque puede ayudar a mejorar el ánimo. Harvard menciona un estudio en el que se observó que puede aliviar el estreñimiento crónico. En los participantes que tomaron dos kiwis al día se observó que esta fruta ayudó a producir más movimientos intestinales y experimentar menos esfuerzo y dolor abdominal.
kiwis-cerezas-dormir-mejor.jpg