Cuál es el museo más oculto y misterioso de Buenos Aires y como podés llegar
La propuesta permite conocer cómo operaban algunos de los juegos prohibidos más famosos, como La Flor Azteca, además de otras prácticas vinculadas al fraude y al mundo del delito
El recorrido muestra la historia del crimen y del sistema carcelario argentino a través de objetos, uniformes y registros históricos.
Museo de la Policía
El Museo Penitenciario Argentino Antonio Ballvé es uno de los espacios más curiosos del casco histórico porteño, cerca de Plaza de Mayo.
El recorrido muestra la historia del crimen y del sistema carcelario argentino a través de objetos, uniformes y registros históricos.
Entre sus piezas más llamativas se encuentra la “Flor Azteca de la adivinación”, vinculada a antiguas estafas y juegos clandestinos.
El museo ofrece una mirada distinta del pasado de Buenos Aires, con relatos sobre delitos, engaños y episodios policiales de la ciudad.
A pocos metros de la emblemática Plaza de Mayo, en pleno casco histórico de la ciudad, se encuentra un espacio que se aleja de los recorridos turísticos tradicionales. Se trata del Museo Penitenciario Argentino Antonio Ballvé, un sitio poco conocido que propone un viaje por la historia del crimen y del sistema carcelario del país. Este museo se convirtió en uno de los rincones más curiosos de la Ciudad de Buenos Aires para quienes buscan historias que rara vez aparecen en los manuales.
El recorrido por sus salas permite seguir la evolución de la justicia y la delincuencia en la ciudad, a través de objetos históricos, uniformes y registros de época que revelan episodios impactantes. Entre sus piezas más llamativas aparece la llamada Flor Azteca de la adivinación, un artefacto vinculado a antiguos juegos y estafas clandestinas. Rodeado de mitos y relatos urbanos, el objeto despierta la curiosidad de muchos visitantes que buscan conocer su historia.
Museo de la Policía
El Museo Penitenciario Argentino Antonio Ballvé es uno de los espacios más curiosos del casco histórico porteño, cerca de Plaza de Mayo.
Museo Penitenciario Argentino
Visitar este museo en pleno centro porteño ofrece una forma distinta de acercarse al pasado de la ciudad. Sus pasillos reconstruyen una Buenos Aires marcada por crímenes resonantes, juegos prohibidos y castigos ejemplares. Para quienes recorren la zona de la Casa Rosada, desviarse unas cuadras alcanza para descubrir este espacio que conserva uno de los capítulos más oscuros y fascinantes de la historia local.
Qué museo es el más extraño de Buenos Aires y cómo podés llegar
El museo más extraño y enigmático de la ciudad es el Museo de la Policía Federal Argentina, un espacio poco conocido que, a pesar de estar en pleno microcentro, pasa desapercibido para la mayoría de los transeúntes. Su mayor curiosidad es la Sala de Juegos Prohibidos, donde se exhibe la famosa “Flor Azteca de la adivinación”. Este artefacto formaba parte de una estafa de la década de 1930 que utilizaba espejos para crear la ilusión de una “mujer descabezada” que hablaba y sorprendía a los visitantes de ferias y parques de diversiones.
Museo de la Policía
El recorrido muestra la historia del crimen y del sistema carcelario argentino a través de objetos, uniformes y registros históricos.
Museo de la Policía
El museo también reúne una colección impactante con armas antiguas, herramientas de criminalística pioneras en Latinoamérica y espacios dedicados a falsificaciones y grandes estafas porteñas. Su mística se refuerza por la ubicación del edificio, ya que funciona en los pisos superiores del Círculo de la Policía Federal Argentina. A diferencia de otros museos tradicionales, el recorrido propone conocer la historia de la ciudad a través de sus crímenes, engaños y episodios policiales más llamativos.
Para visitarlo hay que dirigirse a San Martín 353, a pocos metros de la Plaza de Mayo. Se puede llegar fácilmente en subte mediante el Subte de Buenos Aires: líneas A (estación Plaza de Mayo), B (Florida) o C (Lavalle), todas a pocas cuadras. También pasan por la zona varias líneas de colectivo, y se recomienda coordinar la visita previamente por correo electrónico para asegurar el ingreso.