La senadora nacional Carolina Moisés (Convicción Federal) presentó un proyecto de ley que establece la obligación de crear "Salas de Prensa Institucionales" permanentes en los tres poderes del Estado, después de que el Gobierno diera de baja las acreditaciones de más de 60 periodistas que cubren habitualmente la Casa Rosada por un presunto caso de espionaje dentro del edificio gubernamental.
La iniciativa, que se conoció mientras la administración libertaria mantiene cerrada la sala de periodistas de la Casa Rosada, destaca que se busca "garantizar el acceso a la información pública y la libertad de expresión", y obliga a mantener salas de periodistas en el Poder Ejecutivo, el Congreso y la Corte Suprema. El proyecto establece que estos espacios deberán funcionar de manera permanente y no podrán ser reemplazados por modalidades virtuales ni sedes alternativas.
En este marco, Moisés advirtió que "no puede haber democracia con periodistas afuera y gobiernos a puertas cerradas" y expresó que "las Salas de Prensa deben ser una obligación del Estado, no una concesión del poder de turno”. La iniciativa también prohíbe la revocación masiva o arbitraria de acreditaciones, garantizando que cualquier restricción sea individual, fundada y con posibilidad de revisión judicial.
"Cuando el poder decide quién puede preguntar y quién no, deja de informar y empieza a ocultar. Este proyecto viene a poner un límite claro a la discrecionalidad. No vamos a naturalizar ni debemos permitir que se instale este modo de censura. Sin salas de periodistas dentro del Estado no hay acceso real a la información. Y sin información pública, no hay democracia posible", subrayó la senadora.
La suspensión de las acreditaciones de más de 60 periodistas en la Casa Rosada por un presunto espionaje
El gobierno de Javier Milei decidió el 23 de abril dar de baja las acreditaciones de más de 60 periodistas que cubren habitualmente la Casa Rosada por un presunto caso de espionaje dentro del edificio gubernamental. La decisión generó fuertes críticas contra la administración libertaria y advierten que atenta contra la libertad de expresión.
La medida se conoció cuando una periodista de Radio 10 intentó ingresar esta mañana a Balcarce 50 y se le impidió el acceso sin mayores explicaciones. Minutos después, comenzó a circular entre los acreditados un mensaje que encendió la alarma en el ámbito periodístico.
“Se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal”, informó el periodista Ignacio Girón en su cuenta de X. “Nadie puede entrar por tiempo indefinido. Orden directa del presidente”, agregó.
Según informaron a C5N, la determinación se tomó tras la difusión de un informe televisivo emitido por la señal TN, en el que se mostraban imágenes de los pasillos internos de la Casa Rosada. Si bien no se reveló información sensible, la filmación violaría las normas vigentes. “No se mostró nada secreto y se había pedido autorización. Sin embargo, la declaración jurada que firman los periodistas establece que no se puede grabar en los pasillos”, explicaron periodistas acreditados en Casa Rosada.
El periodista Lautaro Maislin sumó que la decisión sería temporal. "Está la policía y gente del equipo de presidencia en la reja de entrada de Casa Rosada impidiendo el ingreso a los periodistas", comentó.