La memoria de las personas hace referencia a una capacidad mental que tiene como función almacenar y recupera información. Por lo tanto, nos permite guardar en nuestro interior todas aquellas experiencias que en alguna oportunidad de nuestra vida experimentamos como los sentimientos, sucesos, imágenes, frases, ideas, etc., siendo cada una de ellas elementos de nuestro pasado.
Sin embargo, puede suceder que a lo largo del tiempo por varias razones, pero sobre todo por el estrés, podemos llegar a no recordar algunos datos que teníamos almacenados en nuestra memoria. Para evitarlo, los científicos de la universidad de Harvard explican que existen estrategias para reforzar y potenciar la memoria, pero que es fundamental realizar actividad física.
La profesora, Chandramallika Basak, autora principal del estudio y habitual investigadora de la memoria de trabajo, en la presentación de los resultados, explicó: “Descubrimos los efectos protectores en aquellos sujetos que regularmente realizaban actividades extenuantes y exhibían una alta aptitud cardiorrespiratoria, lo que compensa el declive de la cognición que normalmente vemos con la edad”.
Cuál es el ejercicio que recomienda Harvard para mejorar la memoria
La pregunta no tiene un respuesta concreta pero la gran mayoría de las investigaciones coinciden que lo mejor es caminar. MacGinnis, asegura: “Pero es probable que otras formas de actividad aeróbica que hacen latir el corazón produzcan beneficios similares”.
Entre los ejercicios aeróbicos de media o baja intensidad que se pueden realizar durante un periodo de tiempo son: caminar, trote, correr, remo, andar en bicicleta, esquiar, etc.
Por otro lado, se han evidenciado mejoras de funciones cerebrales con la práctica del tai-chi. Un estudio reveló mejoras en diversos procesos cognitivos: planificación, memoria del trabajo, atención, resolución de problemas y razonamiento verbal.
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Ejercicios aeróbicos que recomiendan los especialistas.
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Cuáles son los beneficios del ejercicio en el cerebro
La universidad de Harvard recomienda realizar actividad física porque estimula los cambios fisiológicos en el cuerpo como es la producción de factores de crecimiento, sustancias químicas que promueven la creación de nuevos vasos sanguíneos en el cerebro e incluso la abundancia, supervivencia y buena salud de nuevas células cerebrales.
El doctor McGinnis sostiene: “Aún más emocionante es el hallazgo de que realizar un programa de ejercicio regular de intensidad moderada durante seis meses o un año se asocia con un aumento en el volumen de regiones cerebrales seleccionadas”.
Por otro lado, el realizar actividad física fortalece la memoria, mejora el estado de ánimo, el sueño, reduce el estrés y la ansiedad. Esta clase de problemas, si no se evitan, pueden derivar en enfermedades cognitivas.
Otro estudio reveló que los perfiles de las personas que con mayor frecuencia realizan actividades como correr, nadar, andar en bicicleta, jugar partidos de tenis, baile aeróbico o esquiar, tienden a generar una pausa en los efectos del envejecimiento en el cerebro.
Cómo maximizar los beneficios cerebrales del ejercicio
El doctor McGinnis recomienda que el ejercicio sea un hábito y tratar de realizarlo a un intensidad moderada, como caminar a paso ligero durante 150 minutos por semana (2 horas y media). Sugiere comenzar con unos pocos minutos al día e ir aumentando de cinco a diez minutos cada semana hasta alcanzar el objetivo.
Tratar de hacer ejercicio a una intensidad moderada, como caminar a paso ligero, durante 150 minutos por semana. Comenzar con unos minutos al día y aumentar la cantidad de cinco a 10 minutos cada semana hasta alcanzar el objetivo.